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¿Qué sucede cuando una historia llena de nostalgia y éxitos pop se reimagina desde una mirada actual y con liderazgo femenino detrás de cámaras? “Mentiras: la serie”, adaptación de la obra de teatro musical, no solo revive las canciones icónicas de los años 80. También abre paso a una producción en la que las mujeres tienen un papel protagónico, no solo frente a cámara, sino en el corazón mismo del proyecto.

Con una narrativa que expande el universo del musical original, “Mentiras: la serie” integra una visión creativa liderada por mujeres en roles clave, aportando profundidad emocional, frescura y una sensibilidad que trasciende el homenaje nostálgico.
El talento femenino que da forma a “Mentiras: la serie”
En el guion, destacan Ilse Apellaniz y Natalia García Agraz, quienes junto con Gabriel Ripstein adaptaron la obra teatral al formato de serie. Su trabajo va más allá de trasladar los diálogos del escenario a la pantalla: ambas aportan capas de complejidad a los personajes femeninos, creando historias que resuenan con una audiencia contemporánea.
Apellaniz, con experiencia en series como “Rebelde”, aporta un ritmo ágil y una mirada fresca a las dinámicas de amistad, amor y traición. Por su parte, García Agraz, conocida por “Érase una vez… pero ya no”, fortalece la dimensión emocional y el desarrollo individual de cada personaje femenino, dándole a la serie una riqueza narrativa que no se queda en la superficie.
Andrea Gamboa: el liderazgo detrás de cámaras
La producción ejecutiva estuvo a cargo de Andrea Gamboa, a través de la compañía Pez Caja. Su trayectoria, que incluye títulos como “No se aceptan devoluciones” y “007: Spectre”, la convierte en una figura clave en la consolidación de la serie. Su rol no fue solo operativo: participó en decisiones estratégicas de casting, diseño de producción y en garantizar una representación diversa dentro del equipo creativo.
Gamboa asegura que la serie mantuviera coherencia con el legado del musical, sin sacrificar la posibilidad de renovarlo con una estética y discurso contemporáneo. Su presencia refuerza el posicionamiento de mujeres productoras en una industria donde aún son minoría en los puestos de liderazgo.
Un nuevo aire para la obra de teatro musical hecha serie
Al adaptar una historia tan querida como Mentiras, el equipo creativo asumió un gran reto: respetar la esencia del original y, al mismo tiempo, hacerlo relevante para nuevas audiencias. Gracias a las contribuciones de Apellaniz, García Agraz y Gamboa, la serie logra ese equilibrio con solidez narrativa y potencia visual.
“Mentiras: la serie” no sólo revive una historia conocida. También es un reflejo de los cambios que muchas audiencias exigen en la pantalla: más voces femeninas, más diversidad detrás de cámaras, y una manera distinta de contar historias que siguen tocando fibras colectivas. Este proyecto demuestra que cuando las mujeres lideran, el resultado no solo es distinto: es memorable.
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