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Cuando conectas tu teléfono al internet sin cables, probablemente no piensas en Hollywood ni en la Segunda Guerra Mundial. Pero detrás de la tecnología que nos permite vivir conectadas está Hedy Lamarr, una mujer cuyo genio fue invisibilizado durante décadas. En el Día del Wifi, su historia cobra fuerza no solo por su impacto tecnológico, sino por lo que revela sobre género, ciencia y reconocimiento.

Aunque no tiene una fecha oficial, el Día del Wifi se celebra en distintos momentos del año para conmemorar el avance que representa la conexión inalámbrica en nuestras vidas. Es también un buen momento para preguntarnos: ¿quiénes están detrás de estos avances? En este caso, la respuesta rompe todos los estereotipos.
Hedy Lamarr, actriz nacida en Viena en 1914, fue más que un rostro famoso. En plena Segunda Guerra Mundial, diseñó junto con el compositor George Antheil un sistema de “frecuencia por salto”. Éste permitía controlar torpedos sin que sus señales fueran interceptadas. Su invención fue registrada en 1942 bajo la patente 2.292.387, y más tarde se convertiría en la base de tecnologías como el Wi-Fi, el Bluetooth y el GPS.
Día del Wifi: tecnología e invisibilización de las mujeres
Aunque hoy se la celebra como “la madre del wifi”, Hedy Lamarr no recibió crédito ni reconocimiento en su momento. Su patente fue ignorada por el gobierno estadounidense y explotada sin su consentimiento. No fue hasta los años noventa que se le comenzó a dar el lugar que merecía, con su ingreso póstumo al National Inventors Hall of Fame en 2014.
Este caso ilustra cómo el talento de las mujeres ha sido históricamente invisibilizado, especialmente en campos como la ciencia y la tecnología. La trayectoria de Lamarr evidencia no solo una innovación trascendental, sino también una lucha silenciosa contra los prejuicios que encasillan a las mujeres y limitan su acceso al reconocimiento.
Ciencia, arte y rebeldía
La historia de Hedy Lamarr desafía la falsa división entre arte y ciencia. Fue una mujer autodidacta, creativa, y rebelde frente al lugar que se le asignaba en la industria del cine. Su invento, nacido de la intuición y la observación, es prueba de que la innovación no tiene género, y que el talento puede surgir en los lugares menos esperados.
Cada vez que usamos redes inalámbricas, nos conectamos —literalmente— con la herencia de Lamarr. El Día del Wifi no solo es una fecha para celebrar la tecnología, sino una oportunidad para reflexionar sobre las contribuciones silenciadas de las mujeres y comprometernos a reconocerlas. Porque mientras celebramos conexiones más rápidas, no olvidemos a las mentes brillantes que nos conectaron con el futuro.
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