Share This Article
¿Qué tienen en común una receta de calabacitas, un video viral y una reflexión sobre independencia en la vejez? La respuesta está en el fenómeno de las abuelas influencers, mujeres mayores que han encontrado en las redes sociales una plataforma para empoderarse, compartir saberes y desafiar prejuicios sobre edad, género y tecnología. Una de ellas es Abue Angie, y su historia no solo inspira: reconfigura el espacio digital como un lugar intergeneracional y educativo.

María Angélica López, mejor conocida como Abue Angie Recetas, comenzó su camino como creadora digital a los 60 años, después de más de medio siglo vendiendo frutas y verduras. Fue su hija quien la animó a grabarse y compartir lo que sabía. En pocos meses, ganó más de 1.8 millones de seguidores en TikTok y 600 mil en Instagram. Ahora, cuenta con una comunidad de 2.3 millones. No es la única, pues las abuelas influencers han ganado popularidad en los últimos años.
Con un estilo claro, cariñoso y sin pretensiones, Abue Angie da consejos sobre cómo elegir frutas frescas, cocinar platillos tradicionales y cuidar el gasto del hogar. Lo hace como si hablara con sus nietos, y de hecho, así los llama: “mis nietecitos”. Su lenguaje conecta, educa y genera pertenencia.
Abuelas influencers: Un fenómeno cultural con raíces profundas
El caso de Abue Angie es parte de una tendencia más amplia: las abuelas influencers están reclamando un espacio en redes dominadas por juventudes. Estas influencers abuelitas no solo enseñan recetas, sino que comparten saberes culturales, rutinas de cuidado, valores comunitarios y experiencias de vida que rara vez se ven reflejadas en el contenido digital.
En México, el rol de las abuelas es esencial: son consejeras, transmisoras de memoria, guardianas de valores. Su presencia en redes visibiliza una autoridad femenina que ha sido históricamente marginada del espacio público, pero que ahora se posiciona como guía ética y emocional en un entorno digital acelerado.
Más allá del like: educación emocional y empoderamiento
Abue Angie no sólo cocina: también habla sobre lo que significa mantenerse activa después de la jubilación, superar sentimientos de inutilidad, aprender tecnología y encontrar un nuevo propósito. Esto desafía la idea de que la tercera edad es una etapa pasiva. Ella demuestra que se puede seguir aprendiendo, enseñando y siendo útil, en comunidad.
Además, revaloriza la economía del cuidado: muestra cómo tareas domésticas —tradicionalmente feminizadas— son también actos de conocimiento y poder afectivo. En un país donde muchas abuelas aún sostienen hogares multigeneracionales, su papel es clave para la cohesión social. Las abuelas influencers como Abue Angie están cambiando la narrativa sobre la vejez. Demuestran que las mujeres mayores no solo tienen voz, sino también audiencia. Y lo más importante: que aún tienen mucho que enseñar.
Sigue leyendo:
| Colocan la primera piedra del plantel de Tlaxcala de la Universidad Nacional Rosario Castellanos
| El caso de Soraya Riffy: una alerta sobre la violencia de género contra influencers
