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¿Puede un grupo de estudiantes cambiar la forma en que se aborda el cuidado menstrual? En Ayacucho, Perú, cinco jóvenes han dado un paso audaz hacia una solución accesible y natural. Su iniciativa, llamada Dulce Cíclica, ha despertado el interés regional por su enfoque innovador, empático y con mirada de género.

Estudiantes del Instituto La Pontificia (ILP), que cursan la carrera de Administración de Empresas, desarrollaron las gomitas Dulce Cíclica para aliviar malestares menstruales con ingredientes naturales como ruda, manzanilla, apio, muña, orégano y colapez. Lo hicieron a partir de una investigación participativa: escucharon a las mujeres de su entorno, entendieron sus necesidades y respondieron con una propuesta concreta.
El equipo está conformado por Bryan Alex Flores Curi, Jhon Smith Enciso Quispe, Angie Subilete Cosinga, Sayuri Mendoza Huamán y José Cerda Tineo, bajo la asesoría del profesor John Peralta Salcedo.
Dulce Cíclica: más que gomitas, una propuesta de salud con enfoque social
El producto no es solo un emprendimiento estudiantil. Es una alternativa local y empática frente a un tema muchas veces invisibilizado: el dolor menstrual. Las gomitas se ofrecen en dos presentaciones según la intensidad del malestar—cuatro gomitas para dolor agudo y dos para molestias leves—y tienen un precio aproximado de 3 soles por unidad de 10 gomitas. La comercialización ya comenzó a través de entregas a domicilio, y el equipo busca ahora certificar su producto con la Dirección Regional de Salud (Diresa).

Este proyecto es también una apuesta por el cuidado del cuerpo femenino sin tabúes ni estigmas. Iniciativas como esta merecen ser visibilizadas porque surgen de contextos rurales o descentralizados, donde históricamente los recursos para el bienestar femenino han sido limitados o poco adaptados a las realidades locales.
Impacto regional y proyección futura
El grupo ha sido invitado a participar en ferias regionales de innovación y sueña con escalar su propuesta a otros mercados del país. Su meta es posicionarse como una referencia en gomitas para aliviar malestares menstruales, demostrando que el emprendimiento con perspectiva de género puede generar impacto real y sostenible.
Dulce Cíclica representa mucho más que un producto. Es un símbolo del potencial transformador de la juventud peruana cuando se cruza la creatividad con la escucha activa y la responsabilidad social. En tiempos en los que hablar del cuerpo y sus ciclos aún genera resistencia, iniciativas como esta abren camino.
Desde el Instituto La Pontificia, estos jóvenes no solo han creado gomitas; han puesto en marcha una conversación necesaria sobre salud, equidad y autonomía. Y tú, ¿imaginas qué más puede nacer cuando la innovación se piensa desde el cuidado?
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