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Tras rechazar el tratamiento para el cáncer contra el que peleaba, Luvi Torres falleció dejando un legado de revolución en el folklore argentino. Esto lo hizo desde una voz que combinó el canto ancestral, la espiritualidad, la electrónica y el activismo social en una obra poética única. Su trabajo no sólo sigue vigente en la música, sino también en las comunidades que creó y en las luchas que abrazó.

Desde su infancia en Quilmes, donde comenzó a formarse en canto lírico a los ocho años, Luvi Torres emprendió un camino musical que la llevó a romper moldes y abrir caminos. Fue cantautora, multiinstrumentista y performer, pero también maestra de sanación vocal y guía espiritual a través del arte. Su propuesta no se limitó al escenario: vivió la música como herramienta de conciencia y transformación.
El puente entre lo ancestral y lo contemporáneo
La carrera de esta cantante argentina brilló por su capacidad de entrelazar tradiciones con modernidad. Dominaba el bombo legüero, la caja chayera, la guitarra y el “bichito cordobés”, instrumento de viento que se volvió parte de su identidad sonora. Su discografía incluye dos álbumes de estudio —Ser el agua (2014) y Uoaei (2020)— y el EP Transelementes (2020), además de colaboraciones como “Sano” junto a Chancha Vía Circuito.

Cada pieza es un manifiesto donde la naturaleza, el cuerpo, el dolor y la sanación encuentran expresión. Desde lo sonoro y lo visual, propuso un folklore argentino expandido: con base andina, pero atravesado por la electrónica, el pop y lo ritual.
Luvi Torres: arte, activismo y sanación
Más allá de su música, la artista dejó huella como creadora de espacios como Cantar Sana y Ser Canto Medicina, donde integró el canto con la meditación, el chamanismo y la búsqueda de bienestar colectivo. Su visión del arte estaba profundamente ligada a lo político: era parte activa de la comunidad de la diversidad sexual, militante feminista y defensora de los derechos humanos.
En 2021, ante la desaparición de Tehuel de la Torre, compuso “Dónde está Tehuel”, elevando su voz frente a la injusticia. También formó parte de proyectos relevantes como el documental “Zonda: Folklore argentino” de Carlos Saura y el espectáculo teatral “Fuerza Bruta Wayra”, y participó en actos oficiales interpretando el Himno Nacional con instrumentos originarios.
Un legado que perdura en el folklore argentino
El pasado 12 de julio, la cantante y compositora falleció a los 36 años tras enfrentar un cáncer con un enfoque alternativo: sin tratamientos convencionales, apostando por su método de autosanación con canto y espiritualidad. La pérdida ha generado un profundo duelo en la escena cultural, donde artistas como Lito Vitale, La Bruja Salguero y Paula Maffia destacaron su legado y su luz.
Hoy, su voz sigue resonando en plataformas digitales y en quienes encontraron en ella un refugio sensible, político y sonoro. Luvi Torres fue una artista más en la industria musical: fue una alquimista de sonidos, emociones y luchas. Y eso la convierte, sin lugar a dudas, en un nombre imprescindible del folklore argentino contemporáneo.
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