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En tiempos donde urge visibilizar la participación activa de la infancia femenina en espacios públicos, el triunfo de Samantha Ramos Román y Deysi Yetzali Trujillo Ramírez en el Concurso de Rondas Infantiles y Salto de Cuerda es una muestra de identidad, cultura viva y empoderamiento desde temprana edad.

El pasado 10 de junio, en el Gimnasio Multidisciplinario de la UAT en Ciudad Victoria, se celebró la etapa estatal del Concurso de Rondas Infantiles y Salto de Cuerda “La Tradición nos une”. Allí, Samantha y Deysi, alumnas de la Escuela Primaria Elementary Childhood Center de Tampico, obtuvieron el primer lugar en la categoría de salto en pareja. Frente a duplas de otros municipios como Reynosa, Ocampo y Altamira, su sincronía, energía y precisión las hicieron brillar frente a un jurado especializado.
| ¡Mira la presentación en pareja aquí!
Este logro no fue aislado: la misma escuela obtuvo también el segundo lugar en salto individual, consolidando a Tampico como referente regional en esta disciplina.
Concurso de Rondas Infantiles y Salto de Cuerda: más que una competencia
La competencia es un espacio donde las infancias—especialmente las niñas—se expresan, se conectan con sus raíces culturales y se posicionan como protagonistas del presente. La participación de Samantha y Deysi mostró que el salto de cuerda puede ser un vehículo para afirmar identidad, fomentar la cooperación y generar orgullo colectivo.

Autoridades como la presidenta del DIF Madero, Dunia Marón Acuña, y la presidenta del DIF estatal, Dra. María de Villarreal, entregaron los reconocimientos y destacaron el valor formativo de estas tradiciones.
Más allá de la cuerda: niñas que transforman
El triunfo de estas niñas representa una narrativa potente: la infancia femenina no es solo parte del futuro, es presente activo y transformador. Competir, representar a su comunidad y lograr reconocimiento público fortalece su autoestima, su sentido de pertenencia y el valor que la sociedad asigna a su voz. Este tipo de eventos también refuerza el tejido comunitario. Escuelas, familias y autoridades se articulan alrededor de valores como el respeto, la equidad y la preservación de tradiciones populares, resignificadas con perspectiva de género.
El Concurso de Rondas Infantiles y Salto de Cuerda de junio de 2025 nos dejó una lección clara: visibilizar y celebrar a niñas como Samantha y Deysi es sembrar ciudadanía, cultura y justicia social desde edades tempranas. Su triunfo, además de puntos, se mide en impacto: en cómo el salto de cuerda puede convertirse en símbolo de empoderamiento y orgullo local.
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