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¿Te imaginas poder explorar el interior de un volcán activo sin poner en riesgo tu vida? Gracias a la innovación tecnológica y al esfuerzo de jóvenes como Karina Bernal, hoy es posible conocer cómo se comporta el Popocatépetl desde dentro, abriendo nuevas puertas para la prevención y protección civil en México.

Karina Bernal, estudiante de posgrado en Ciencias de la Tierra en la UNAM, ha sido pieza clave en un proyecto que utiliza inteligencia artificial (IA) y sismología avanzada para construir el primer modelo tridimensional del Popocatépetl. Este “retrato” tridimensional del volcán permite observar cómo se propagan las ondas sísmicas dentro de sus entrañas. De este modo se facilita la detección de cámaras magmáticas y posibles zonas de riesgo.
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El trabajo de Karina consistió en optimizar un sistema que detecta y clasifica automáticamente diferentes tipos de sismos asociados al movimiento del magma. En sus palabras, es “enseñar a la computadora a reconocer si una señal sísmica proviene de una roca rota o del paso de una burbuja de gas en el magma”. Esta innovación permite analizar grandes volúmenes de datos —antes procesados manualmente— en cuestión de horas, acelerando así la investigación y el monitoreo.
Karina Bernal y el esfuerzo colectivo en condiciones extremas
El desarrollo de este modelo no hubiera sido posible sin el esfuerzo de un equipo comprometido. Desplazándose a más de 4 mil 200 metros de altura, instalaron y mantuvieron las estaciones sísmicas en el volcán. Este trabajo de campo demanda preparación física, conocimiento técnico y una logística compleja para minimizar riesgos.

Karina y sus compañeros integran datos de 18 estaciones sísmicas que registran más de 100 mediciones por segundo. Así, crean un vasto banco de información que alimenta el modelo tridimensional. Gracias a la IA, este proyecto pionero en México ofrece un enfoque integral y continuo para entender mejor la dinámica del Popocatépetl y apoyar a las autoridades en la toma de decisiones ante posibles erupciones.
Hacia tomografías en 4D: un futuro prometedor
El avance abre la puerta para construir tomografías en 4D, es decir, modelos que no solo muestran la estructura interna en tres dimensiones, sino que también reflejan cómo cambian con el tiempo. Esto permitiría anticipar movimientos del magma y, por ende, prever incrementos en la actividad volcánica con mayor precisión.
Este conocimiento es fundamental para optimizar los planes de evacuación y prevención de desastres, fortaleciendo la protección civil y la seguridad de las comunidades aledañas. Su papel como estudiante de posgrado en la UNAM es un ejemplo de liderazgo femenino en áreas científicas tradicionalmente masculinizadas. El trabajo de Karina Bernal junto a su equipo no solo revoluciona el estudio del Popocatépetl, sino que también marca un precedente para la aplicación de tecnologías avanzadas en la gestión de riesgos volcánicos en México y el mundo.
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