Share This Article
En las calles de México, la movilidad no siempre es un derecho garantizado. Entre banquetas rotas, cruces inseguros y un tráfico que no perdona, miles de personas —especialmente niñas y niños— se enfrentan a riesgos diarios al trasladarse. ¿Qué pasaría si desde la infancia se nos enseñara a movernos en entornos pensados para protegernos? Aquí es donde entra la labor de Luisa Pérez Barbosa, una voz firme que ha convertido la seguridad vial y el diseño urbano inclusivo en su causa de vida.

Bajo su liderazgo como directora de MOVAC (Movimiento de Activación Ciudadana A.C.), Luisa Pérez Barbosa ha demostrado que transformar la forma en que nos movemos es posible, siempre que exista compromiso social y voluntad política.
En Nuevo León, Luisa Pérez impulsa desde MOVAC programas que no se quedan en la teoría. Un ejemplo claro es Zona Escolar Segura, que ha llegado a 220 escuelas en ocho municipios y beneficiado a más de 35 mil 600 personas. El objetivo: inculcar hábitos viales seguros desde la infancia.
Luisa Pérez Barbosa y la visión de una movilidad con perspectiva ciudadana
Para visibilizar los riesgos que enfrentan los menores al ir a la escuela, organizó caminatas con autoridades locales, recordando que “el 75 por ciento de los estudiantes llegan caminando” y que las calles deben rediseñarse pensando en ellos. Durante la pandemia, llevó la educación vial al entorno digital, capacitando a docentes y entregando materiales gratuitos para continuar con la formación en movilidad segura.

En comunidades como San Bernabé IX, Luisa implementó urbanismo táctico: pintura de cruces peatonales, ampliación de banquetas y “orejas” en esquinas para reducir la velocidad de los vehículos. Acciones simples pero de alto impacto que demuestran cómo el rediseño del espacio público salva vidas. Su enfoque no se limita a los peatones. Luisa Pérez también defiende el uso de scooters como transporte alternativo, siempre que exista una regulación clara para proteger tanto a conductores como a peatones.
Crítica a la infraestructura centrada en el automóvil
Para la directora de MOVAC, construir más infraestructura para autos solo genera más tráfico y desigualdad en el acceso a la movilidad. Su propuesta es clara: ciudades pensadas para las personas, no para los vehículos. Por ello, ha impulsado la creación del Observatorio Ciudadano de Seguridad Vial y ha exigido mejorar la señalización en cruces peligrosos, especialmente en Monterrey.
Educar desde la infancia, rediseñar espacios públicos y promover medios de transporte sostenibles son piezas de una misma visión: garantizar que todas las personas puedan moverse de forma segura y digna. Su lucha nos recuerda que la movilidad es también una cuestión de equidad. Y mientras haya banquetas inseguras y calles hostiles para la infancia, Luisa Pérez Barbosa seguirá ocupando el espacio público para exigir ciudades más humanas.
Sigue leyendo:
| Puntos clave de la Conferencia Regional sobre la Mujer de América Latina y el Caribe
| Conoce a 5 cocineras tradicionales que mantienen viva la identidad gastronómica en México