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Hablar de Mariana Gándara es hablar de una creadora que entendió el teatro como una herramienta de transformación social y cultural. Su nombre quedó grabado en la memoria colectiva no solo por la fuerza de sus obras, sino por su manera de abrir caminos para que otras voces —en especial las de mujeres— tuvieran espacio en el escenario.

Desde muy joven, Mariana Gándara mostró una pasión inquebrantable por el teatro. Estudió Literatura Dramática y Teatro en la UNAM, con especialidad en dirección, y más tarde amplió su formación en Central Saint Martins, en Londres.
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Ahí tuvo contacto con figuras como Augusto Boal y Hans Thies-Lehmann, lo que marcó su mirada crítica y experimental. Esta mezcla de raíces mexicanas y experiencias internacionales le permitió crear un lenguaje escénico propio.
Mariana Gándara y el Colectivo Macramé
En 2008 fundó el Colectivo Macramé, una plataforma interdisciplinaria activa en México y Suiza que se convirtió en su espacio de experimentación y encuentro. Fue aquí donde surgieron varias de sus propuestas más innovadoras, entre ellas Nadie pertenece aquí más que tú en 2010, premiada en el Festival Nacional de Teatro Universitario. Con cada obra, demostró que la labor de una directora escénica y una dramaturga podía trascender lo artístico y tocar fibras sociales profundas.

Su producción artística es amplia y diversa. Entre las más recordadas están Mar de fuchi de 2012, Asuntos fantasmales – alucinaciones colectivas de 2013 y El último arrecife en tercera dimensión en el periodo 2013–2014. En años recientes, dirigió Nada siempre, todo nunca, Straight y, finalmente, Ovillo este año, montaje que abordó la migración desde la perspectiva de las mujeres que se quedan, consolidando su compromiso con una mirada feminista y ética sobre la realidad social.
Gestión cultural y docencia
El legado de Mariana no se limita a los escenarios. Entre 2013 y 2017 fue coordinadora de artes vivas del Museo Universitario del Chopo, logrando que el recinto fuera pionero en dar un lugar estable a los lenguajes contemporáneos. Más tarde, entre 2018 y 2024, estuvo al frente de la Cátedra Ingmar Bergman de la UNAM, donde impulsó el diálogo internacional y la accesibilidad en las artes.
Además, como docente en el Colegio de Literatura Dramática y Teatro de la UNAM, sembró la semilla del pensamiento crítico en nuevas generaciones. También colaboró en proyectos educativos con comunidades indígenas migrantes y con escuelas independientes, convencida de que el arte debía ser un derecho, no un privilegio.
Premiada con la Distinción UNAM para Jóvenes Académicos en 2020 y reconocida por el Sistema Nacional de Creadores en 2023, Mariana Gándara fue descrita por colegas como una “fuerza creativa”. Su vida, truncada el pasado 20 de agosto a los 41 años tras una lucha contra el cáncer, nos recuerda la urgencia de valorar a quienes, con generosidad y visión, transforman la cultura. Su obra, su voz y su convicción de que el arte puede cambiar realidades seguirán inspirando a generaciones futuras.
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