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Sara Irene Herrerías Guerra, recientemente electa como ministra de la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN), forma parte de los cambios que experimentará el Poder Judicial en México a partir del próximo 1 de septiembre. Sin embargo, su propuesta va más allá de un simple nombramiento.

Abogada por la UNAM, Sara Irene Herrerías cuenta con una maestría en Derecho en la misma institución. Además, posee una maestría en Criminología y un doctorado en Ciencias Penales y Política Criminal por el INACIPE. Su carrera inició como proyectista de sentencias en juzgados locales y posteriormente como secretaria proyectista en el Tribunal Superior de Justicia del Distrito Federal.
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A lo largo de más de 30 años, Herrerías ha ocupado cargos clave en el Estado mexicano, enfocándose en derechos humanos, justicia social y protección a grupos vulnerables. Ha sido Directora del Programa de Igualdad entre Mujeres y Hombres de la CNDH, Fiscal Especial para los Delitos de Violencia contra las Mujeres y Trata de Personas en la extinta PGR, y Procuradora Social en Províctima. También fue titular de la Unidad para la Defensa de los Derechos Humanos en SEGOB y Subprocuradora de Derechos Humanos, Prevención del Delito y Servicios a la Comunidad en la FGR. Desde 2019, se desempeñó como Fiscal Especializada en Materia de Derechos Humanos en la FGR.
Sara Irene Herrerías y una propuesta judicial centrada en las personas
Su visión como ministra electa de la SCJN se centra en una justicia cercana, comprensible y social. Busca que el máximo tribunal defienda el interés social aplicando las leyes aprobadas por los representantes populares. También promueve terminar con el amparo meramente formal que retrasa resoluciones y priorizar la justicia pronta y eficaz.

Además, su enfoque incluye el uso de un lenguaje claro en las sentencias, asegurando que todas las personas puedan entenderlas sin necesidad de conocimientos jurídicos avanzados. La justicia restaurativa es otra de sus prioridades: Herrerías busca soluciones que atiendan tanto al conflicto como a su origen, con empatía y un enfoque humano.
Derechos humanos y perspectiva interseccional
Herrerías ha puesto especial énfasis en la protección de derechos de la infancia y en un enfoque interseccional, entendiendo los casos de manera integral. Su elección refleja una apuesta por un Poder Judicial más sensible, cercano y consciente de las desigualdades sociales. A lo largo de su camino profesional trayectoria demuestra un sólido compromiso con los derechos humanos y la justicia social.
Con más de 3.2 millones de votos, Herrerías se posicionó como la novena electa para integrar la Suprema Corte, destacando por su propuesta de justicia clara, eficiente y comprensible. Así, Sara Irene Herrerías se incorpora a la SCJN con la ambición de transformar la justicia en México.
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