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La creación de 1,000 centros de cuidado infantil es una iniciativa anunciada por la presidenta Claudia Sheinbaum en la XVI Conferencia Regional sobre la Mujer de América Latina y el Caribe. Este plan no solo busca ofrecer espacios seguros para niñas y niños, también apunta a facilitar el regreso de miles de mujeres trabajadoras a la vida profesional.

El acceso a centros de cuidado infantil es clave para cerrar las brechas de género en el mercado laboral. Durante décadas, la falta de servicios públicos de cuidado ha obligado a millones de mujeres a abandonar o limitar su desarrollo profesional.
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Esta propuesta responde a la necesidad de transformar a México en una “sociedad del cuidado”, donde las labores domésticas y de cuidado dejen de ser invisibles y se reconozcan como parte esencial del bienestar social y económico.
Un modelo de apoyo integral a las mujeres trabajadoras
Los nuevos centros buscan aliviar la carga de las mujeres trabajadoras que, además de generar ingresos, asumen tareas no remuneradas en el hogar. Al ofrecer un espacio de confianza para el cuidado infantil, se favorece la conciliación entre la vida laboral y familiar, reduciendo las barreras que limitan su autonomía económica. Este avance también se conecta con otras medidas anunciadas, como becas y pensiones para mujeres mayores, que buscan fortalecer la seguridad social desde una perspectiva de género.

Facilitar servicios de cuidado no solo beneficia a las mujeres, también fortalece a la sociedad en su conjunto. Al reincorporarse al mercado laboral, las mujeres aportan a la economía nacional, se reduce la brecha salarial y se promueve una mayor equidad en la distribución de responsabilidades dentro del hogar. En este sentido, los centros pueden convertirse en un motor de transformación social, desafiando estereotipos y roles de género tradicionales.
Centros de cuidado infantil y pendientes en la política
Aun con estos avances, México enfrenta un desafío estructural: la cobertura insuficiente en servicios de cuidado. La mitad de los municipios carece de instalaciones para personas con discapacidad, y en estados como Tabasco existe solo una residencia para cada 10 mil 800 adultos mayores. El envejecimiento poblacional también incrementa la demanda de cuidados, lo que evidencia la necesidad de ampliar la estrategia hacia una red integral que atienda a la niñez, personas mayores y personas con discapacidad.
La creación de 1000 centros de cuidado infantil es un paso firme hacia el reconocimiento de las labores de cuidado como responsabilidad colectiva y no únicamente femenina. Al mismo tiempo, representa una oportunidad para que las mujeres trabajadoras recuperen espacios de desarrollo profesional, asegurando que el país avance hacia una sociedad más justa, equitativa y consciente del valor del cuidado.
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