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En Change.org comenzó a circular una petición que tiene por objetivo solicitar a la Organización de las Naciones Unidas (ONU) que declare como el Día Mundial de la Menarquia el 28 de octubre.
La Escuela de Educación Menstrual Emancipada es quien está impulsando esta iniciativa, que ha sido apoyada por otras educadoras, así como activistas.

¿Cuáles son los objetivos de esta iniciativa?
En la solicitud, las activistas enumeran los dos objetivos que las activistas esperan alcanzar para lograr que las niñas vivan una menarquia digna, sin presiones sociales ni estigmas.
El primero es “visibilizar las múltiples violencias que enfrentan las niñas a partir de la primera menstruación”. La Escuela de Educación Menstrual Emancipada señalan que la primera menstruación viene acompañada de “estigmas”significados sociales y culturales” que ayudan a sexualizar a las niñas, lo que se convierte en un factor de riesgo.
Estas son las violencias a las que se enfrentan las niñas asociadas con la menstruación, de acuerdo con las educadoras menstruales:
- Desinformación y falta de educación menstrual
- Disminución de la participación social
- Ausentismo escolar
- Medicalización
- Violencia sexual
- Mutilación genital femenina
- Los matrimonios forzados entre niñas y hombres adultos, entre otras.
El segundo objetivo que buscan es “transformar los sentidos en torno a este acontecimiento vital”. No basta con hacer visibles las violencias, también es necesario cambiar la manera en la que las niñas son acompañadas.
“Reclamar una educación menstrual emancipadora, no capitalista, no comercial, no centrada en productos ni en discursos de higiene, sino en dignidad, derechos y justicia”, se lee en la petición.
¿Qué es la menarquia y cómo la experimentan las niñas?
De acuerdo con la Escuela de Educación Menstrual Emancipada, la menarquia hace referencia a la primera menstruación en la vida de una mujer o persona menstruante, suele ocurrir durante la pubertad.
“La primera menstruación ha estado atravesada por narrativas nefastas como: “Ya enfermó la niña”, “ya se hizo mujer”, “dejó de ser una niña”, “ya eres una señorita” entre otras. Estas narrativas contribuyen a la sexualización y reducen la menstruación a un asunto meramente reproductivo y no como una expresión de crecimiento saludable o un signo vital estrechamente ligado a aspectos sociales y culturales que impactan la construcción de las subjetividades”, se lee en la petición.
Es por ellos que educadoras menstruales y activistas buscan que el 28 de octubre declare como el Día Mundial de la Menarquia.
