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No cabe duda que este año ha sido de Cazzu, la cantante argentina estrenó su disco ‘Latinaje’, en el que se aleja un poco del género urbano y rinde homenaje a sus raíces, inició con su gira y publicó su libro “Perreo, una revolución”.
Cuando Julieta Emilia Cazzuchelli, mejor conocida como Cazzu, publicó “Perreo, una revolución” se lo dedicó a sus colegas mujeres que “a mis colegas mujeres que a duras penas llegaron y siguen resistiendo”, así como a los hombres y a los artistas que la inspiraron.
“Este libro cuenta, reivindica y reniega sobre la industria musical urbana precisamente, sobre la vida siendo mujer en la música o en cualquier ámbito aplicable. Pero sobre todo intenta ser un aporte para seguir construyendo la igualdad”, escribió en su cuenta de Instagram.
También agradeció a las cantantes Villano Antillano, Tokischa y Elena Rose, a quienes entrevista y sostiene un diálogo sobre los retos a los que se enfrentan en la industria musical, si existe o no la necesidad de tener categorías binarias como “música urbana femenina”, “mejor álbum femenino”, etc.

Este libro nos gustó tanto que queremos compartirte las mejores frases de Cazzu, las que resonaron con nosotras, las que nos hicieron pensar, las que nos hicieron cuestionarnos.
Las mejores frases de Cazzu en “Perreo, una revolución”
“Me di cuenta de que los hombres construyen poder a partir de sus victorias y de sus éxitos. Nosotras, a partir de nuestras derrotas, de lo que la vida nos obligó a soportar, incluso de ellos mismos”.
Cuando Cazzu le preguntó a la cantante Ivy Queen por qué escribió el himno “Yo quiero bailar”, esto fue lo que respondió la reina del reggaetón:
“Ser una mujer con criterio e ideales inquebrantables es más que agallas y ovarios. ¡Temple! Los hombres estarán en ventaja mientras nosotras debamos estar probándonos nuestras capacidades una y otra vez. Injusto por demás”.
“Las cantantes del género urbano somos mujeres que contra todo pronóstico supimos conseguir un lugar en un mundo totalmente controlado por hombres, y muy a pesar de que se denigren sistemáticamente todas nuestras capacidades…”

“Si hay algo de lo que me hago cargo, es que yo nunca quise ser tolerante frente a la desigualdad, Para mí, ‘dejar pasar’ no existía, no era mi lugar. Siempre me sentí sumamente capaz de reaccionar porque fue una característica que tuve que desarrollar a partir de lo que me tocó vivir, aprender a defenderse incluye ser consciente de lo que una puede perder por hablar alto”.

“Mientras tanto, nosotras trabajamos en nuestra música buscando alcanzar esa excelencia de la que tanto hablamos, ese nivel que es el que recién nos habilita para ganar algo. Porque en nosotras tiene que valer, valer realmente lo que vale. Los hombres cuentan con más acceso a los premios, incluso con mediocridad”.