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Alondra Bagatella es una ajedrecista de 10 años que está demostrando que la trayectoria no se mide en edad, sino en disciplina, talento y dedicación.
Y es que la ajedrecista de alto rendimiento ha obtenido reconocimiento nacional e internacional por su capacidad con el tablero. Aquí, en el sitio Mente Mujer te compartimos quién es Alondra y cuál ha sido el papel del ajedrez en su vida.
¿Quién es Alondra Bagatella?
Alondra Bagatella es una niña de 10 años de edad originaria de Guadalajara, Jalisco.
Por increíble que parezca y de acuerdo con el canal de YouTube que lleva su nombre, Alondra inició su relación con el ajedrez cuando tenía 13 meses. El 11 de julio de 2016 la pequeñita tuvo su primer contacto con las piezas de su padre. Desde ahí no paró.
Al ingresar a primero de kinder tomó la clase de ajedrez de forma extracurricular. De conocer el nombre de las piezas y sus movimientos, años más tarde se convertiría en su pasión.

Y es que fue en el año 2020 cuando pidió a sus padres que le compraran un juego de ajedrez. Un año más tarde les solicitó tener una profesora particular.
A partir de ahí comenzó con su profesionalización y posteriormente comenzó en el mundo de las competencias donde ha ganado los primeros lugares en torneos como el Campeonato Nacional e Internacional Abierto Mexicano de Ajedrez.
Cabe mencionar que Alondra también es amante de la ciencia y tiene un coeficiente intelectual de 139, según Forbes, revista que la incluyó en su lista de las 100 Mujeres más poderosas en 2024.
Más que una competencia, una oportunidad de convivir
Para Alondra, el ajedrez es más que un deporte o una competencia. A través de un video publicado en su cuenta de Instagram, la estudiante compartió que su lugar favorito para jugarlo es la mesa de su casa. ¿La razón?
Junto a su familia y amigos, el ajedrez es un motivo de convivencia en el que todos pueden jugar entre iguales y darse afecto en cada movimiento.
“Entre bromas, silencios concentrados y tazas de chocolate, se crean partidas que nadie más verá, pero que mi corazón nunca va a olvidar. El ajedrez también es eso: una forma de decir “te quiero” compartiendo tiempo y pensamiento.
