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Desde hace más de 10 años la religiosa Carla Venditti, de la congregación “Apóstoles del Sagrado Corazón de Jesús, sale a las calles de Italia para rescatar a mujer que han sido víctimas de trata.
Venditti se ha hecho fama y ahora es conocida como la “monja que lucha contra la trata” con ayuda de sus hermanas de congregación y voluntarias a ayudado a mujeres a reconstruir su vida.
¿Cómo ayuda a las mujeres la hermana Venditii?
Venditti sale los viernes en la noche, junto con la hermana Lucía Soccio, para poder encontrar a las mujeres que pueden ser víctima de trata de personas.
Las monjas les ofrecen un hogar en el que pueden quedarse, se trata del refugio Oasi Madre Clelia. Ahí, las monjas cuidan a las sobrevivientes por todo el tiempo que dura su proceso de recuperación.
Ganarse la confianza de las mujeres sobrevivientes no es una tarea fácil, aunque el hábito ayuda un poco. La hermana Venditti ha dicho que construir un vínculo de confianza requiere de mucho tiempo, pues han sufrido de manipulación, amenazas y violencia.
“Con frecuencia me han pedido ayuda práctica, como llevarlos al hospital, a la comisaría, etc., porque no tienen a nadie más que los ayude”, dijo Lucía Soccio, en entrevista con la agencia de noticias CNA.
También señaló que es muy doloroso escuchar las experiencias que narran, y se da cuenta que los seres humanos que “no han experimentado la misericordia de Dios” pueden volverse “malvados”.
La fundación con la que la hermana Venditti ayuda a las sobrevivientes de trata de personas
Las hermanas han dicho que se han convertido en una familia para las personas que ser acercan a ellas. Las religiosas ayudan a las sobrevivientes a “comenzar de nuevo con amor”.
“Lo que me impulsa a hacer todo es la conciencia de que los seres humanos necesitan sentir la misericordia de Dios en sus vidas a través de nuestra humanidad y sensibilidad y, sobre todo, la necesidad de no ser juzgados”, dijo la hermana Venditti en la misma entrevista.
Además de salir a rescatar a mujeres por las noches y cuidarlas por el día, Venditti y sus hermanas de congregación también venden artículos que ellas mismas elaboran para sostener su misión.
Para poder recibir donaciones, las monjas formaron la asociación “Amigos del Oasis de Madre Clelia”, a través de una cuenta bancaria reciben donativos.
“Han pasado diez años y hoy damos la bienvenida a todo aquel que quiera ser acogido y acompañado: desde jóvenes maltratadas hasta personas trans y personas en situación de pobreza”, concluyó la hermana Venditti.
