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El Instituto Mexicano de la Protección Intelectual (IMPI) anunció la Declaración de Protección de la Indicación Geográfica “Muñeca Lele de Santiago de Mexquititlán”.
La Indicación Geográfica busca reconocer la calidad, tradición y originalidad del producto, esto facilitará su acceso a mercados nacionales e internacionales.
Además, el distintivo de Indicación Geográfica busca dar beneficios económicos, jurídicos y evitar que se lucre con el uso y comercialización de la muñeca con el objetivo de frenar la piratería.
“Lele cuenta con características y cualidades únicas que la destacan de otras muñecas que se elaboran en el resto del país. De ahí el reconocimiento y protección otorgada por el IMPI”, declaró Santiago Nieto, titular del instituto.
La importancia de la Indicación Geográfica
La Indicación Geográfica se utiliza en productos que proceden de un lugar en específico y cuyas cualidades o su reputación se debe única y exclusivamente a este lugar.
En el caso de la Muñeca Lele de Santiago de Mexquititlán, la Indicación Geográfica es un aporte muy importante para proteger el trabajo de las artesanas otomíes y para impulsar el desarrollo de las comunidades.
Además, la declaratoria también busca ser un impulso para la perspectiva de género y la propiedad industrial con el objetivo de proteger a las artesanas mexicanas.
La muñeca Lele
La muñeca Lele está hecha de tela y su característica más distintiva es su cabeza en forma circular (de ahí que sea conocida como “muñeca de bola”). La artesanía lleva un par de trenzas, un tocado de listones y un vestido elaborado con diferentes telas.
Es importante señalar que existen dos tipos de muñeca Lele: la tradicional y la que está vestida con el traje tradicional de Santiago Mexquititlán (falda blanca o negra con pliegues ceñida a la cintura con una faja bordada y blusa de manga larga, cuello alto y pliegues).
La Indicación Geográfica abarca la zona protegida de la comunidad otomí de Santiago Mexquititlán, ubicada en el municipio de Amealco al sur de Querétaro.
Hay que recordar que la muñeca Lele comenzó a comercializarse en la década de los 70, pero con el paso del tiempo se convirtió en un importante elemento cultural de este pueblo otomí.
