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Ni los cambios de lugar ni los obstáculos en el camino han sido lo suficientemente fuertes para frenar a Mireille Gómez, una mujer emprendedora que demuestra que hasta lo imposible se puede realizar.
En entrevista para Mente Mujer, la empresaria contó cuál es el camino que ha tenido que recorrer en su trayectoria personal y profesional para encontrar sus pasiones, incluso cuando éstas cambian sin siquiera avisar. Esta es su historia.
“Soy una mujer de cambios. No me da miedo empezar desde cero. De hecho, es algo que busco”.

Ella es Mireille Gómez
Mireille Gómez es una mujer originaria de la Ciudad de México (CDMX), pero no le teme a experimentar. De hecho, desde hace alrededor de siete años, la también madre decidió comenzar sus proyectos en Mérida, Yucatán.
De profesión, Mireille es pedagoga y por mucho tiempo se dedicó al área de Recursos Humanos. Sin embargo, se dio cuenta de que el ámbito corporativo no era lo que le daba felicidad y decidió comenzar la búsqueda.
“Yo decía ‘lo único que quiero es encontrar una pasión en la vida a la que pueda dedicarme y ser feliz”
Así lo hizo.

La comida saludable: el primer emprendimiento
Luego de varios intentos y cuestionamientos personales cuando tenía alrededor de 35 años, Mireille encontró su primera gran pasión: la alimentación saludable. No obstante, su hijo fue quien la inspiró a encontrarse con ella.
La mujer recuerda que en aquel entonces su hijo comenzó a tener obesidad infantil. Al recibir la noticia de que el pequeño de siete años debía empezar con dietas, Mireille tomó la decisión de ponerse a investigar hasta que dio con la trofología.
Con base en esta ciencia, inició a preparar el desayuno de su hijo y subía las fotografías a grupos de mamás en redes sociales. Así lo hizo hasta que una de las integrantes le pidió que hiciera un recetario.
De un recetario, Mireille saltó a una página web y luego a un emprendimiento que no dejó de crecer. Su negocio se exponenció tanto que ella se convirtió en un referente entre mujeres y la idea en su principal fuente de ingresos.
Decidida a cambiar todo y tras conocer a quien es su actual esposo, Mireille se fue a vivir a Mérida, donde siguió cumpliendo sus sueños.

De la comida saludable a las rentas
Mireille es el claro ejemplo de que las personas pueden tener varias pasiones en su vida y es necesario luchar por perseguirlas.
Y es que tras una década dedicándose a la alimentación saludable, la mujer se dio cuenta que su negocio ya no la inspiraba y decidió cambiarlo.
Así, con todos los ahorros que juntó por aproximadamente 10 años, construyó una casa en Mérida y comenzó a rentar parte del lugar. Aunque por ahora todo fluye con tranquilidad en su vida, los cambios en su trayectoria no paran y está dispuesta a dar el siguiente paso.

El siguiente paso: sin miedo a volar
Pese a que la vida de Mireille está en un momento de estabilidad en la capital yucateca, por razones personales ahora deberá dejar el país para irse a vivir a Canadá. Sin embargo, ni la distancia frenará sus proyectos.
Debido a que dejará Mérida, ahora extenderá sus espacios de renta y seguirá su proyecto a la distancia.
Además, ahora está pensando en crear contenidos para mujeres que, come ellas, están dejando su país para seguir en otros.

Los sueños sí se cumplen
A lo largo de su vida Mireille ha aprendido a hacer las paces con ella misma, a vencer retos como la soledad y darse cuenta que los cambios están bien.
“Los cambios están bien. No pasa nada si tienes que volver a empezar desde cero o si eso que te apasionaba, ahora no te apasiona”.
Ahora con base en su experiencia, la emprendedora hace un llamado para que las niñas y mujeres definan sus planes, experimenten y sobre todo recuerden algo clave: sí se puede.