Share This Article
A menos de un mes del 8 de marzo, Día Internacional de la Mujer, vale la pena mencionar algunos tipos de violencia que, a pesar de no verse, han dejado efectos a lo largo de la historia.
Uno de los tipos más claros fue la violencia simbólica que sufrieron las mujeres que tuvieron que esconderse bajo el nombre de figuras masculinas para hacer y resaltar en sus áreas o simplemente ejercerlas
Aquí, en Mente Mujer te compartimos cómo fue que las hermanas Brontë tuvieron que firmar con seudónimos masculinos obras que hasta la actualidad siguen siendo clásicos en distintas partes del mundo.
Charlotte Brontë
Charlotte Brontë fue una escritora originaria de Yorkshire, Inglaterra. Fue la tercera de seis hermanos y desde pequeña se dedicó a plasmar sus ideas en un contexto donde las mujeres no podían hacerlo.
De hecho, uno de sus episodios más narrados fue cuando Charlotte envió sus poemas al escritor Robert Southey para solicitar su opinión. Sin embargo, él le dijo que “la literatura no podía ser asunto de la vida de una mujer”.
A lo largo de su vida se desempeñó como docente e institutriz. Incluso, junto a su hermana Emily, intentó formar una escuela privada pero no prosperó.
Su obra más famosa es una novela de nombre “Jane Eyre”. No obstante, debido al contexto, tuvo que firmar como Currer Bell.

Emily Brontë
Emily Brontë, una escritora que seguramente conoces por Cumbres Borrascosas una obra que, a pesar de ser su única obra, se convirtió en un clásico en distintas partes del mundo e incluso ha sido adaptada a diversos productos audiovisuales.
Sin embargo, tal y como ocurrió con Charlotte, Emily también llegó a esconder su talento en un nombre masculino.
En un libro de poesía que escribió junto a sus hermanas, Emily firmó bajo el seudónimo de Ellis Bell. ¿El motivo? Evitar los prejuicios de la época.

Anne Brontë
La escritora y poeta Anne Brontë fue la más pequeña de las tres hermanas, pero su talento era igual de grande.
La inglesa combinó su carrera de institutriz con la literatura y, aunque escribió obras como Agnes Grey o La inquilina de Wildfell Hall, tuvo que firmar bajo el nombre de Acton Bell.
