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El Día Internacional de la Mujer está a la vuelta de la esquina y las personas y compañías aprovechan para mostrar su compromiso con la igualdad de género, aunque varias de ellas únicamente caigan en el purple washing.
¿Qué es el purple washing?
Desde el feminismo, el purple washing son las diferentes estrategias de marketing y de política que las instituciones, empresas y personas utilizan basadas en un supuesto compromiso con la igualdad de género con el objetivo de mejorar su imagen.
En pocas palabras, se trata de personas, empresas o instituciones que no fomentan la igualdad de género ni tampoco hacen algo por erradicar la violencia, pero sí lanzan sus campañas el 8M sustentadas en un discurso superficial.
¿Cómo evitar caer en el purple washing?
Si estás al frente de una empresa y crees que hacen purple washing o simplemente quieres conocer cómo evitar caer en esta práctica, en Mente Mujer te damos algunos consejos en contra de esto.
Lo primero, y quizá más importante, es ser congruentes. Es decir, si existe el compromiso con la igualdad de género, éste debe ser todos los días, no sólo en fechas como el 8M para llamar la atención.
Es importante, en el caso de las empresas, tener un plan estructural (a todos niveles) con objetivos trazados en relación a la igualdad de género. En otras palabras: atacar el problema de raíz.
El lenguaje es muy importante. Fomentarlo de manera inclusiva, no sexista y con el uso correcto de sustantivos colectivos y la alternancia de géneros.
No hay que caer en estereotipos. Las campañas deben enfocarse en mostrar los logros y no en los géneros. Si tu líder es una mujer… ¡presumela! en vez de esconderla detrás de un hombre.
Hay que recordar que México en 2024 ocupó el cuarto lugar en los países con menos participación económica de las mujeres en América Latina, según información de IMCO, es decir, la desigualdad de género en nuestro país es un tema que necesita atenderse urgentemente y de raíz, no a través de purple washing.
