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¿Sabías que el crochet podría tener su origen en los barcos de guerra de los vikingos? Y es que aunque existen varias teorías sobre cómo surgió esta técnica de tejido, una de las más importantes es que pudo haber tenido un antecedente lleno de supervivencia.
Aquí, en el sitio Mente Mujer te compartimos cómo es que detrás de cada prenda o amigurumi, puede existir una historia de resistencia.
Nålebinding: al antecedente del crochet
Es verdad, el crochet como tal no existía en la época de los vikingos. Sin embargo, estos guerreros utilizaron una técnica precursora: el nålebinding.
Según los registros que existen, los vikingos utilizaban esta técnica para producir prendas resistentes que les fueran útiles. Incluso, se cree que lo hacían mientras se encontraban en altamar con un solo motivo: sobrevivir.
Y es que ante las situaciones adversas que enfrentaban, los guerreros optaron por usar aguja de hueso o madera para tejer ciertas prendas como gorros y guantes que les permitían protegerse de las temperaturas del Atlántico Norte.
En ese sentido, cada prenda que surgió con esta técnica no tenía objetivos estéticos sino fines de supervivencia.

Del nålebinding al crochet
Con base en los descubrimientos que han hecho distintos arqueólogos, es posible constatar que el nålbinding ha estado presente en diversos lugares y culturas.
Incluso, hasta la fecha este tipo de tejido continúa vigente como una artesanía que se propaga por Europa y que sigue teniendo las características con las que nació: resistencia, fuerza y calidez. Pero eso no es todo.
El nålebinding evolucionó tanto que ahora es considerado el ancestro directo del crochet, una técnica de tejido a mano en la que se usa un ganchillo para formar cadenas con hilos que además de producir bonitas prendas, es considerada como una práctica que ayuda a proteger la salud física y mental.
Así que sí, el nålbinding y el crochet son una muestra de que detrás de cada puntada puede existir un invento que el pasado alguien utilizó para sobrevivir.
