Share This Article
En los últimos años hemos visto cómo han cambiado las tendencias de vestidos de novia e incluso en las celebraciones de boda.
La novia ya no tiene que vestirse como “novia”, desde minivestidos, transparencias, vestidos negros, estética gótica, hasta tenis… La moda nupcial está entrando en una era mucho más experimental y alternativa, de acuerdo con un artículo de The Guardian.
¿Qué es lo que ha cambiado? Cuando pensamos en novias significaba: vestidos blancos, largos, románticos. Pero con el paso del tiempo y las nuevas tendencias las mujeres quieren que sus vestidos muestren quiénes son ellas.
Famosas alternativas
Charli XCX rechaza los vestidos tradicionales. Para su boda, la cantante Charli XCX decidió utilizar un minivestido blanco de hombros descubiertos y lentes de sol, fiel a su personalidad caótica y libre.
Gabbriette abrió el camino para las novias alternativas. Para su boda con Matty Healy, la modelo utilizó maquillaje gótico y un vestido de inspiración victoriana con polisón, diseñado por Matières Fécales. Su idea sobre la ropa nupcial es bastante sencilla: “Bridal is whatever you want it to be”.
Pero las novias rebeldes no es una tendencia nueva. Elizabeth Taylor se casó con Richard Burton en 1964 con un vestido amarillo y Yoko Ono llevó tenis blancos para casarse con John Lennon en 1969.
Las marcas encuentran otros estilos
En el artículo de The Guardian “Llega la novia alternativa”, muestran que cada vez aparecen más propuestas para las “novias alternativas”, pues hay marcas que ofrecen vestidos negros y blancos, minivestidos, transparencias, corsés ornamentados y diseños inspirados en tendencias como el coquette.
¿Por qué resurgieron las novias alternativas? El artículo relaciona esta tendencia con una idea cada vez menos rígida del matrimonio y dónde ese paso en la vida es menos común.
Las expectativas sobre cuándo, cómo y con quién deberíamos casarnos han cambiado y es posible que la ropa refleje ese cambio.
Las novias quieren que su look nupcial sea una extensión de quienes ya son. “Hay algo en la cultura que te dice que si no llevas ese estilo, tu boda no va a ser moderna, cuando en realidad lo más genial es cuando una novia se pone un vestido, cualquiera que sea, y dice: ‘Esta soy yo’”, dice el diseñador Evan Phillips entrevistado para el artículo de The Guardian.
