Share This Article
Esta semana hemos perdido a grandes estrellas y artistas. Ayer nos enteramos que la artista japonesa Yayoi Kusama murió a los 97 años de edad.
Aún no hay información acerca de la causa oficial de su muerte, pero se sabe que partió de este plano el 14 de agosto en un hospital en Tokio, informó el comunicado que se publicó en su sitio web.
“Siguió pintando hasta sus últimos días sin soltar jamás el pincel y continuó explorando el amor eterno y el alma eterna”, añade el comunicado.
De acuerdo con la BBC, la artista llevaba décadas viviendo de forma voluntaria en un hospital psiquiátrico.
¿Quién fue Yayoi Kusama?
Como ha pasado muchas veces en el arte, Kusama alcanzó la fama mundial y se convirtió en un ícono cuando ya estaba entre 80 y 90 años, tras haber sido ignorada por décadas, apunta la BBC.
Fue en los años 60 cuando la artista rompió paradigmas con exposiciones de esculturas fálicas, así como exhibiciones de desnudez.
A mediados de la década, realizó su exposición “Salas de espejos infinitos”, en la que creó el efecto visual de espacios sin fin gracias al juego de los espejos con las luces. Gracias a esta exposición, ella ganó más reconocimiento y visibilidad.
Un poco más tarde los lunares fueron su sello característico, sin embargo, artistas como Andy Warhol, Claes Oldenburg y Lucas Samaras retomaron la idea, gozando de un mayor prestigio que Yayoi Kusama, lo que le causó una gran angustia.
La leyenda
Afortunadamente esto no la detuvo y siguió creando. Así se convirtió en la primera artista solista de Japón en representar al país en la Bienal de Venecia de 1993 y algunas de los obras alcanzaron precios increíblemente alto, algo que jamás se había pagado a una artista femenina.
“A lo largo de una vida extraordinaria dedicada por completo a la creación artística, Kusama desarrolló una carrera aclamada internacionalmente como artista vanguardista pionera, cuya práctica creativa abarcó las artes visuales, la performance, la narrativa y la poesía”, se lee en el comunicado.
