Share This Article
Al escuchar la palabra “psicoanálisis” prácticamente viene a la mente el nombre de Sigmund Freud. Pero, ¿sabías que este personaje tuvo una hija que también tuvo aportaciones sobresalientes?
Aquí, en Mente Mujer te compartimos quién era Anna Freud y cómo su gran trayectoria quedó olvidada pese a sus importantes estudios en el tema.
¿Quién fue Anna Freud?
Anna Freud fue una de las pioneras en el mundo del psicoanálisis. Nació el 3 de diciembre de 1895 en Viena siendo la última hija de Sigmund Freud y Martha Bernays.
Desde muy temprana edad, se mantuvo en contacto con el psicoanálisis, debido a que en esa época, su padre se encontraba realizando los fundamentos teóricos de esta corriente.
De hecho, según información de la Asociación Psicoanalítica Argentina, Anna se graduó como maestra. No obstante, al estar tan presente en las discusiones psicoanalíticas de papá y sus colegas, su carrera tuvo un giro.

Las aportaciones de Anna Freud en el psicoanálisis
Siguiendo la carrera de Sigmund Freud, Anna comenzó a construir la suya. En ese sentido, comenzó a formarse en el psicoanálisis enfocado especialmente en niñas, niños y adolescentes.
Así, entre los años de 1925 y 1930, Anna empezó a dar seminarios y conferencias orientadas a psicoanalistas y educadores. La especialista confiaba en que con esta teoría se podrían tener grandes resultados en la etapa inicial de las personas.
Años más tarde, se convirtió en fundadora del Hampstead Child Therapy Course and Clinic en la ciudad de Londres y durante su carrera realizó obras que pasaron a la historia como clásicos de la psicología, tales como:
- “El yo y los mecanismos de defensa” (1936).
- “Normalidad y patología en la niñez” (1965).
Aunque no es tan conocida como su padre, Anna Freud dejó un gran legado que hasta entonces era poco investigado: el psicoanálisis infantil. Ahora, a más de 40 años de su muerte, visibilizar su legado también es un acto de resistencia.
