Share This Article
¿Qué une a una comunicadora de Oaxaca, una activista comunitaria de Jalisco y una lideresa radial de Guerrero? Tres mujeres, tres territorios, una misma causa: la lucha por los derechos de las afromexicanas. Sus nombres —Beatriz Amaro, Hilda Guillén y Evelia Catalán— abren el camino de resistencia que interpela al Estado y a la sociedad: ¿quién habla por las mujeres negras en México?

Desde la colectiva Mujeres Afromexicanas en Movimiento (MUAFRO), estas tres activistas impulsan el reconocimiento político, social y cultural de las afromexicanas. Lo hacen desde sus propias historias, sus territorios y sus voces, que convergen para exigir políticas públicas con enfoque de género, interculturalidad y justicia racial.
Beatriz Amaro, originaria de Oaxaca, es periodista y comunicadora. Participa en foros nacionales e internacionales donde defiende los derechos del pueblo afromexicano, especialmente de las mujeres. Su trabajo desde MUAFRO articula propuestas legislativas que abordan salud, educación y participación política, siempre desde una perspectiva feminista interseccional.
Las afromexicanas toman la palabra y el poder
Hilda Guillén, activista afromexicana de Jalisco, lidera la Alianza Cívica Pinotepa Nacional. Desde ahí y como parte de MUAFRO, promueve procesos comunitarios con la niñez y la juventud afromexicana, integrando el enfoque feminista en la acción política cotidiana. Su activismo busca que más mujeres negras tengan voz y decisión en sus comunidades.

Por su parte, Evelia Catalán, desde Guerrero, participa en la Colectiva Radial Poder Político de las Mujeres. Ahí impulsa el acceso a derechos políticos, salud digna y empleo para las afrodescendientes mexicanas. Como vocera de MUAFRO ante el gobierno y organismos públicos, Evelia exige respuestas concretas: políticas con datos específicos, enfoque interseccional y voluntad transformadora.
MUAFRO: historia de una articulación colectiva
MUAFRO nace en 2015, en el marco de un proceso de formación del Instituto de Liderazgo Simone de Beauvoir. Desde entonces, Beatriz, Hilda y Evelia han trabajado junto a otras mujeres para enfrentar la discriminación múltiple: género, raza, pobreza y exclusión institucional. Han impulsado logros clave como el reconocimiento de la población afromexicana en el Censo 2020, la realización del Encuentro Nacional de Mujeres Afromexicanas en 2022 y la creación de propuestas de política pública con perspectiva afrofeminista.
Las historias de Beatriz Amaro, Hilda Guillén y Evelia Catalán no solo inspiran: empujan al cambio. Su trabajo visibiliza lo que por décadas fue ignorado y exige una sociedad en la que las afromexicanas vivan con dignidad, sin violencia y con plena participación política. El camino que recorren no termina en la denuncia: construye nuevas formas de existir, de nombrarse y de decidir. Su lucha continúa. Y nos convoca a todas.
Sigue leyendo:
| Iman Abdulmajid: la modelo que rompió barreras para las mujeres racializadas
| Esta es la historia de Lizette, la joven chiapaneca que logró puntaje perfecto en la UNAM