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Cada 30 de mayo, el Día Mundial de la Esclerosis Múltiple (EM) nos invita a reflexionar sobre una enfermedad que afecta a más de 20 mil personas en México, siendo las mujeres las más impactadas . Sin embargo, más allá de los datos clínicos, es crucial abordar cómo el capacitismo—la discriminación hacia las personas con discapacidad—y el feminismo se entrelazan en la experiencia de quienes viven con EM.

El capacitismo es un sistema de opresión que valora ciertos cuerpos y habilidades por encima de otros, marginando a quienes no se ajustan a estas normas. En el contexto de la EM, las mujeres enfrentan una doble discriminación: por su género y por su condición de salud. Esta intersección las coloca en una posición de vulnerabilidad, afectando su acceso a servicios de salud, empleo y participación social.
La importancia de una perspectiva interseccional en la salud
El feminismo interseccional reconoce que las experiencias de las mujeres no son homogéneas y que factores como la discapacidad, la clase social y la etnia influyen en su vivencia . Aplicar esta perspectiva en la atención médica permite identificar y abordar las barreras específicas que enfrentan las mujeres con EM, promoviendo una atención más equitativa y comprensiva.
Las mujeres con EM en México enfrentan desafíos significativos en el ámbito laboral. La falta de políticas inclusivas y la persistencia de estigmas asociados a la discapacidad limitan sus oportunidades de empleo y desarrollo profesional . Además, la carga de cuidados y responsabilidades domésticas recae desproporcionadamente sobre ellas, exacerbando su situación.
Caminos por la erradicación del capacitismo
Para combatir el capacitismo y avanzar hacia una sociedad más justa, es esencial implementar políticas públicas que reconozcan y aborden las necesidades específicas de las mujeres con EM. Esto incluye garantizar el acceso a tratamientos adecuados, fomentar entornos laborales inclusivos y promover campañas de sensibilización que desafíen los estigmas existentes.
En pocas palabras, el Día Mundial de la Esclerosis Múltiple es una oportunidad para visibilizar las múltiples formas de discriminación que enfrentan las mujeres con esta condición. Abordar la salud desde una perspectiva interseccional y feminista es fundamental para garantizar que todas las personas, independientemente de su género o capacidad, tengan acceso a una vida plena y digna.
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