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Christina Koch se convirtió en la primera mujer en ir al espacio profundo con la misión Artemis II, pese a que este es un hecho histórico para la humanidad, también podría contraer una serie de consecuencias de salud para los astronautas, especialmente para Koch.
Y es que antes de este misión espacial, la mayoría de los datos biomédicos referentes a estas expediciones eran estudiados en hombres. Gracias a Artemis II se tiene la oportunidad de hacer un estudio sobre cómo reacciona el organismo de las mujeres con condiciones que pueden dañarlas como la radiación cósmica o la microgravedad prolongada, de acuerdo con «Artículo 14».
¿Cuáles son los riesgos de viajar al espacio?
Las personas que viajan al espacio se someten a rayos cósmicos con partículas energéticas que pueden atravesar los tejidos y dañar el ADN y más allá de desarrollar super poderes, podrían tener más riesgos a cáncer o enfermedades degenerativas, de acuerdo con el doctor Farhan Asrar, de la Universidad Metropolitana de Toronto.
«En el caso de las mujeres, estudios de la NASA indican que ese riesgo podría ser hasta un 20% mayor. Las razones no están completamente claras, pero apuntan a diferencias biológicas en la respuesta celular a la radiación. Además, existen preocupaciones específicas sobre la salud reproductiva, como una posible insuficiencia ovárica prematura», se lee en «Artículo 14».
Christina Koch, salud y el espacio
De acuerdo con la nota de «Artículo 14», el viaje de Christina Koch permite poner atención en variables que antes no habían sido estudiadas.
«Las mujeres pueden experimentar diferencias en el sistema inmunitario, mayor susceptibilidad a infecciones urinarias y cambios hormonales derivados del entorno espacial. También se investiga si podrían ser más propensas al mareo espacial, debido a diferencias en el sistema vestibular, ubicado en el oído interno», se lee en el artículo.
Sin embargo, las mujeres también podrían ser más resilientes psicológicamente en entornos de aislamiento prolongado, así como más resistentes al estrés biológico causado por los viajes espaciales, de acuerdo con un estudio publicado en Nature Communications.
La misión Artemis II permitirá que se realicen estudios y se comprueben o refuten diversas teorías sobre el cuerpos humano que viaja al espacio.
