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¿Qué lleva a una historia escrita hace más de 200 años a convertirse en una de las producciones más esperadas de Netflix en 2025? La respuesta está en el legado de Mary Shelley, la escritora británica que revolucionó la literatura con una criatura que aún hoy nos confronta con los dilemas más profundos de la humanidad. Mientras el director Guillermo del Toro prepara el estreno de su ambiciosa adaptación de «Frankenstein», es el momento ideal para volver la mirada a la mujer que imaginó esta historia atemporal.

Mary Shelley nació en Londres en 1797, hija de la filósofa feminista Mary Wollstonecraft y del pensador político William Godwin. Desde pequeña estuvo rodeada de ideas progresistas y literarias. Su vida, marcada por el dolor, la pasión y la pérdida, se entrelaza íntimamente con sus obras. En 1816, durante un verano junto a Lord Byron en Suiza, surgió la chispa que daría vida a Frankenstein, la novela que desafió las convenciones de su tiempo.
Con tan solo 20 años, Mary publicó “Frankenstein o el moderno Prometeo» en 1818, y es considerada una de las primeras novelas de ciencia ficción. En ella no solo dio forma al mito moderno del científico que juega a ser dios, sino que también planteó preguntas sobre la ética de la creación, el abandono y la otredad. Temas que siguen resonando en el cine contemporáneo.
Frankenstein revive en Netflix con una nueva mirada
El interés renovado por Frankenstein no es casual. En noviembre de 2025, Guillermo del Toro —conocido por su maestría en el cine gótico— estrenará su versión de la obra en Netflix. El elenco, liderado por Oscar Isaac y Jacob Elordi, promete una experiencia visual y emocional única. Del Toro ha declarado que su adaptación se mantiene fiel al espíritu de Shelley, ahondando en la relación entre creador y criatura, un eje que la autora exploró con profundidad filosófica y sensibilidad.
La autora del romanticismo no sólo escribió Frankenstein. También dejó otras novelas significativas como “Mathilda”, «Valperga” y «El último hombre», donde abordó temas como el duelo, la identidad y el fin del mundo. Su lugar en la historia no solo es literario: abrió camino a otras autoras góticas que, como ella, utilizaron la ficción para reflexionar sobre la condición humana desde una mirada crítica, femenina y profundamente ética.
¿Por qué sigue importando Mary Shelley?
En tiempos donde el debate sobre la ética científica, el aislamiento y la otredad está más vivo que nunca, la obra de Mary Shelley cobra nueva vigencia. Su capacidad de imaginar un futuro oscuro y sensible, desde su propia experiencia como mujer en un mundo desigual, la convierte en una figura esencial para el feminismo y la cultura contemporánea.
Hoy, mientras esperamos ver su legado en pantalla, podemos recordar que el monstruo más humano del cine nació de la pluma de una joven escritora decidida a cambiar las reglas del juego, al tiempo que refleja las constantes ambiciones de trascendencia humana.
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