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Esta es la historia de Dana Villarreal, una mujer que convirtió una experiencia personal en un proyecto colectivo de transformación, empatía y libertad de movimiento para todas las corporalidades. Te contamos cómo un accidente cambió la manera en que ella y cientos de personas viven el arte.

Dana Villarreal es bailarina y psicóloga de profesión. En 2019, sufrió un accidente durante una competencia que la puso en una silla de ruedas por varios meses. Esto cambió la relación con su corporalidad. Pero además, despertó en ella una profunda sensibilidad hacia las barreras que enfrentan las personas con discapacidad motriz en el ámbito artístico.
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Fue a partir de esta experiencia que tomó una decisión: fundar Dance on Wheels, el primer estudio de baile inclusivo en México. Éste adapta sus clases a personas que usan silla de ruedas.
Dana Villarreal y la creación de una nueva forma de bailar
Desde su casa en Toluca y en plena pandemia, Dana Villarreal comenzó a impartir clases virtuales. Buscaba crear espacios libres de prejuicios donde la danza fuera accesible. Hoy, Dance on Wheels se ha expandido a 14 estados y atiende a personas de entre 8 y 70 años, sin importar su nivel de movilidad.

Las clases están diseñadas para adaptarse a las necesidades físicas, emocionales y psicológicas de cada alumna. Su metodología incluye calentamientos, cardio, danza y acompañamiento emocional. Es decir, cuenta con un formato integral que promueve la autoestima, la salud mental y el sentido de comunidad.
Además de la enseñanza diaria, Dana organiza un evento anual nacional con talleres y presentaciones, y ha llevado a sus alumnas a escenarios y medios. Además de visibilizar el talento de las personas con discapacidad, también ayudan a cambiar narrativas capacitistas tan arraigadas en la sociedad.
Dance on Wheels: un modelo de inclusión en movimiento
El impacto de Dance on Wheels es tangible. Las personas participantes reportan mejoras en su fuerza física, autonomía diaria y seguridad emocional. Más que una academia, es un espacio de pertenencia y empoderamiento, donde cada cuerpo tiene un lugar legítimo para moverse y expresarse. Dana Villarreal ha sabido conectar el arte con la empatía, la danza con el cuidado emocional, y el activismo con la creación cultural. Su proyecto plantea un modelo replicable que rompe estigmas y transforma vidas desde la empatía.
Hoy, Dana no solo impulsa la danza inclusiva en México, también inspira una conversación urgente sobre accesibilidad, autonomía corporal y justicia social en el arte. Su trabajo es un recordatorio de que el movimiento no solo ocurre en el cuerpo, también en las estructuras que necesitamos transformar.
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