Share This Article
¿Has escuchado la palabra resiliencia —es decir, esa capacidad de adaptación ante situaciones adversas—? Pues en el estado de Utah en Estados Unidos hay un grupo de mujeres que ejemplifican a la perfección este término.
Y es que aunque todas enviudaron jóvenes por distintas circunstancias, ahora se reúnen para compartir sus historias, reír juntas o llorar acompañadas. Aquí, en Mente Mujer te compartimos su historia.
Mujeres viudas como ejemplo de resiliencia
Bajo el lema de “Viudas jóvenes atractivas de Utah”, un grupo de mujeres ha cobrado relevancia por la manera en la que han afrontado la muerte de sus esposos. Y es que aunque cada una de ellas tiene una historia, permanecen juntas y se acompañan.
El esposo de Shay murió de cáncer cuando tenían una bebé de apenas seis semanas; el de Annecy perdió la vida en otro país y no pudo estar con él, mientras que Sophie vio morir al suyo.
Así, cada una de estas mujeres tiene su propia narrativa que incluye desde problemas de salud hasta conflictos familiares. Pese a ello, se conocieron a través de Instagram y ahora están juntas.

Mujeres viudas: una comunidad sin límites
La cadena de resiliencia no solo se limita a Utah. Por el contrario, las redes sociales han permitido que cada vez sean más las mujeres que se acompañan tras quedar viudas.
En los videos que publica Shay Martin son decenas de mujeres las que también comparten su experiencia y resaltan la importancia de vivir su luto junto con otras personas en la misma situación.
“Necesito esto”, “Me encantaría conectarme con otras ciudad jóvenes” o “Tu página es un consuelo”, son solo algunos de los comentarios que muestran la relevancia de la iniciativa.
Shay Martin: una historia de inspiración
Shay Martin, una de las mujeres del grupo, es una terapeuta que ha compartido su historia de amor y resiliencia.
Y es que tras una etapa de plena felicidad Tanner, su esposo, fue detectado con cáncer de colón en etapa IV, lo que hizo que sus vidas dieran un giro de 360 grados.
Tras tratamientos y hospitales, Tanner murió. Sin embargo, su último deseo fue que las personas ayudaran económicamente a su esposa e hija recién nacida dejando con ello, un gran legado de amor.
