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Cada 27 de junio se conmemora el Día Internacional de las MIPYMES, una fecha clave para reconocer el papel esencial que juegan las microempresas y las pequeñas y medianas empresas en la economía global. Pero más allá de la celebración, esta jornada abre una pregunta urgente: ¿por qué, en pleno 2025, las mujeres emprendedoras en México siguen enfrentando barreras estructurales que frenan su crecimiento?

Establecido por la ONU en 2017, este día busca visibilizar a las MIPYMES como pieza clave en el desarrollo económico sostenible. No es para menos: representan más del 90 por ciento del total de empresas en el mundo, generan entre el 60 y 70 por ciento del empleo formal y aportan el 50 por ciento del PIB global.
En México, el 99.8 por ciento del sector empresarial está formado por microempresas y las pequeñas y medianas empresas, responsables del 72 por ciento del empleo y más del 52 por ciento del PIB. Este contexto muestra por qué impulsar a las mujeres emprendedoras dentro de este ecosistema no solo es justo, sino también estratégico.
Retos persistentes para las mujeres emprendedoras
En México, emprender siendo mujer no solo implica creatividad e innovación, también significa resistir un sistema que no está diseñado para ellas. Aunque cada vez hay más iniciativas, los obstáculos persisten:
- Financiamiento desigual. Solo el 37 por ciento de las empresarias tiene acceso a crédito, frente al 45 por ciento de los hombres. Las razones: falta de historial crediticio, garantías, y sesgos de género en la percepción de riesgo.
- Brecha digital. Un 27 por ciento de las empresas lideradas por mujeres no utiliza herramientas digitales. La digitalización es clave para competir, pero muchas no tienen acceso a tecnología ni capacitación.
- Doble carga y cuidados. Conciliar el trabajo doméstico no remunerado con el negocio sigue siendo un reto: el 53 por ciento de las mujeres con hijos emprendedoras trabaja más de 10 horas al día. La falta de servicios de cuidado asequibles las obliga, en muchos casos, a operar desde casa e incluso en la informalidad.
- Informalidad y barreras legales. El 22 por ciento de los negocios femeninos opera en la informalidad y el 46 por ciento carece de registro formal. La burocracia es un desincentivo y urge una simplificación con enfoque de género.
Transdormando el panorama de las MIPYMES
Existen esfuerzos importantes para revertir esta situación. Iniciativas como Winning Women México ofrecen mentoría y redes de apoyo. Organizaciones como Pro Mujer promueven financiamiento con perspectiva de género. Además, plataformas como ASEM impulsan la capacitación y la inclusión financiera.
Sin embargo, estas acciones deben ir acompañadas de políticas públicas que redistribuyan los cuidados, promuevan entornos laborales igualitarios y reduzcan las brechas digitales y financieras.
El Día Internacional de las MIPYMES no es solo una conmemoración: es una llamada a la acción para que gobiernos, instituciones y sociedad civil reconozcan los obstáculos que enfrentan las emprendedoras y trabajen por un ecosistema más justo. Impulsar a las mujeres dentro de las microempresas y las pequeñas y medianas empresas es clave para lograr economías resilientes, inclusivas y sostenibles.
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