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Por: Por: María Fernanda Fernández Galván
Uno de los eventos más importantes a nivel nacional respecto a los avances y corresponsabilidades de las mujeres en el sector empresarial, social y político es el Women Economic Forum (WEF), en el que, dada la situación de México en los últimos años, no se podía pasar una situación tan alarmante: la cifra en aumento de las desapariciones forzadas.
- Aunque las cifras oficiales dictan 110 mil, los datos verdaderos indican 130 mil personas desaparecidas en el territorio mexicano
- El 96% de los casos denunciados se resuelven sin la colaboración de las instituciones (Real Justice Project)
- Hay más de 72 mil cuerpos sin identificar en los servicios forenses
Para presentar el panel de Diálogo entre Justicias, donde los temas principales fueron las medidas punitivas, el acceso a un caso que se lleve sin impunidad y el tema de la búsqueda de personas, estuvieron presentes, Marisela Morales Ibañez, ex procuradora General de la República, Manuel Granados y Jaqueline Palmeros, fundadora del colectivo Una Luz en el Camino, pertenecientes a la Gandhi-Mandela Foundation, organización global que promueve ideales de paz, cumplimiento de derechos humanos y libertades civiles.
La ex procuradora mencionó que durante su mandato una de sus preocupaciones principales fue impulsar un programa homogéneo con el resto de países de América Latina y el Caribe, en el que todos aprendieran a través de mentorías y capacitaciones a identificar nuevos grupos criminales y cómo combatirlas, pues el modus operandi de actividades ilícitas como tráfico de drogas y personas y reclutamiento forzado casi siempre recurre a los mismos mecanismos, sin embargo, mencionó que lo más importante es fortalecer a las instituciones para que generen confianza en la población que tiene que denunciar, algo que hace mucho no pasa en México.
Jaqueline, apodada como Jackie por todas sus amistades y compañeros de lucha, contó la historia de la desaparición de su hija, quien fue vista por última vez en julio de 2020, en plena pandemia, a sus 21 años. Además, reveló que fue hasta hace unos meses apenas que pudo recuperar parte de los restos óseos de su única hija mujer, luego de una brigada de búsqueda realizada a los alrededores del Ajusco.
“Para nosotras, hablar de justicia es muy difícil”, mencionó la fundadora del colectivo, pues muchas veces las madres y demás familiares tienen que tomar el rol que las autoridades no pueden cumplir, con todo y que ya exista una Comisión de Búsqueda para estos casos en específico, y en establecer los trabajos, conseguir herramientas adecuadas, acompañar a quienes no tienen fuerza física o psicológica para llevar el proceso se acaban los recursos económicos de toda una familia, y a veces, hasta la vida se les va sin encontrar.
El llamado para las autoridades y asociaciones a crear programas de prevención que eviten la integración al crimen organizado sobre todo en comunidades indígenas, que el punitivismo es solo la raíz del problema y se deben abordar también nuevas iniciativas para la reinserción social, así como la exigencia de que las cifras de personas sin rastro no quede impune, fue la manera en la que concluyó este panel, además del énfasis de Jaqueline y el resto de los integrantes de la Gandhi-Mandela Foundation que ahí no pararán hasta que este crimen de lesa humanidad deje de ser el mayor incidente en México: “Hasta que la dignidad se haga costumbre”, fue como finalizaron.
