Share This Article
¿Qué ocurre cuando una tradición cultural se convierte en una plataforma de denuncia, memoria y resistencia? La edición 2025 de Diosa Centéotl no solo eligió a su representante. Fue escenario de discursos profundamente políticos y feministas, como el de Patricia Casiano Zaragoza, mujer mazateca de Huautla de Jiménez, quien se alzó con el título el pasado 29 de junio. Su intervención, cargada de emoción, identidad y compromiso, ha marcado un antes y un después en la historia del certamen.

Patricia Casiano Zaragoza no solo fue reconocida como Diosa Centéotl 2025 por su arraigo cultural, sino por su potente discurso, donde afirmó: “Prometo trabajar arduamente para rescatar nuestras culturas, costumbres y lengua materna.”
| ¡Mira los poderosos discursos aquí!
Al dirigirse al público en la Plaza de la Danza de Oaxaca, subrayó que portar traje típico y hablar lengua originaria ya no debe ser motivo de discriminación. Para ella, empoderar a las mujeres indígenas es urgente y vital, porque —en sus palabras— “la identidad de los pueblos originarios es la mayor riqueza cultural que pueden tener”.
Además del mensaje, esta edición marcó un cambio institucional importante: por primera vez, el jurado fue compuesto exclusivamente por mujeres, desplazando al tradicional Comité de Autenticidad. Este giro fue interpretado como un avance hacia una selección más inclusiva, transparente y ética.
Diosa Centéotl 2025: un espacio de visibilidad política y feminista
El certamen ha sido históricamente una celebración estética de las tradiciones regionales oaxaqueñas: trajes, danzas, cantos y gastronomía. Pero desde 2024 se ha convertido en un foro de visibilización de injusticias estructurales. El discurso de Patricia se suma a esta transformación.
Ya en 2024, Juana Hernández, mujer mixteca, pronunció uno de los mensajes más impactantes. “Soy la voz de esa niña que fue dada en matrimonio a cambio de una res o unos cartones de bebida… la voz de esa mujer mixteca a quien no atendieron en un hospital porque no habla español.”
Lo mismo ocurrió con Yesenia Morales, una mujer zapoteca. Ella denunció la apropiación cultural por parte de empresas que lucran con textiles, platillos y símbolos indígenas, sin reconocer ni respetar a sus comunidades.
De la tradición a la transformación
Los discursos actuales también abordan problemáticas como la tala de bosques, el despojo territorial y el extractivismo. Las participantes usan el certamen como una herramienta de defensa ambiental y territorial. Además, funciona como denuncia contra la violencia de género, el racismo y la exclusión sistémica.
En certamen Diosa Centéotl 2025 ha dejado claro que no se trata sólo de preservar lo cultural. Sino de usarlo como herramienta para resistir y transformar. Patricia Casiano Zaragoza representa una generación que ya no piensa dejar atrás sus raíces. Además, está dispuesta a hablar fuerte, claro y desde la dignidad. Este certamen ya no solo corona a una mujer: le da voz a todas.
Sigue leyendo:
| Lindsey Stirling regresa a México: Un concierto multisensorial
| ¿Qué hacer si eres víctima de ciberacoso? Guía paso a paso
