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Detrás de K-Pop Demon Hunters se encuentra el trabajo de decenas de personas talentosas. Entre ellas destaca la artista mexicana Fernanda Ortiz Rojo, para quien esta película fue más que un proyecto laboral.
En entrevista para Mente Mujer, Fernanda contó cómo mientras se lanzaba esta película, ella se encontraba luchando contra el cáncer y cómo el éxito que tuvo el filme le ayudó en distintas maneras. Asimismo, expresó un bello mensaje para quienes están pasando por momentos difíciles: no están solos y solas.
Esta es su historia.

De Toy Story a K-Pop Demon Hunters
Fernanda Ortiz Rojo es una joven que ha destacado en la industria de la animación. Su trabajo ha estado presente en películas como Goat, Spider Verse y K-Pop Demon Hunters, un proyecto que recientemente ganó el Oscar a Mejor Película Animada.
Aunque actualmente Fernanda se encuentra en las grandes ligas desde Canadá, su sueño de estar en la animación comenzó desde que era pequeña. Con gran emoción, la joven cuenta que cuando vio Toy Story, aprendió cómo eran las emociones en la película y supo que quería causar lo mismo en otras personas.
“Yo creo que ese gusto nace de ahí, de mi niña interior y de las ganas de transmitir mensajes a todo el público”.
Así, la también amante de los videojuegos y de la música comenzó a desarrollar una carrera con la que busca reflejar puntos de vista distintos a través de la imagen.

K-Pop Demon Hunters: un proyecto clave para Fernanda
Para Fernanda, K-Pop Demon Hunters fue más que un proyecto.
Y es que a la par de que crecía el impacto de la película, ella se enfrentaba a una batalla contra el cáncer. En ese sentido, trabajar en el proyecto le ayudó de múltiples maneras.
“Fue mucho aprendizaje: cuidarme mental y físicamente mientras estuve trabajando, que es algo que me hace muy feliz. Fue llegar a un balance entre estas cosas durante ese trabajo”.
Luego de nueve meses de quimioterapias, actualmente Fernanda sigue con un tratamiento más tranquilo, mientras es testigo del éxito de su trabajo y el de sus compañeros: “ya estoy del otro lado”.

Aprendizaje y resistencia
Además del impacto en su salud, participar en la iluminación y composición de K-Pop Demon Hunters, fue un gran camino de aprendizajes tanto técnicos como personales para Fernanda.
“Me gustó mucho la historia y la historia justo estaba tocando este tema de aceptación y de cicatrices y de un tema personal que yo también estaba pasando al mismo tiempo y creo que eso también me motivó mucho al trabajo que capté en estas escenas, lo cual fue hermoso para mí”.
De hecho, la joven se identifica con la historia de Rumi, quien a lo largo de las escenas, vive un proceso de crecimiento y de aceptación de sí misma. Tal como a ella le pasó.

Los sueños se transmiten
Actualmente, Fernanda está cumpliendo la meta que nació cuando era niña: transmitir lo que una vez Toy Story le transmitió a ella.
Sin embargo, también le llena de orgullo decir que es mexicana para que más personas se sientan identificadas y sepan que se puede llegar a estos lugares.
“Acuérdate de lo que tú quieres, de lo que a ti te hace feliz. También acuérdate de este aspecto que no todos los pasos que vas a dar van van a ser satisfactorios o se van a sentir bien, va a haber unos que son bajones, otros subidas. Entonces no te desanimes”.
Así, para esa pequeña que soñaba con ser animadora, Fernanda tiene un mensaje claro: lo está haciendo increíble aunque también está permitido fallar. Incluso, para las personas que están pasando por un momento difícil expresa que no están solas, alrededor del mundo hay una comunidad que las abraza.
