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La patinadora Francesca Lollobrigida ganó la medalla de oro en los 3 mil metros de patinaje de velocidad, la primera para Italia en estos Juegos Olímpicos de Invierno.
Lollobrigida no sólo se llevó la presea dorada sino que con su tiempo (3:54.28) estableció un nuevo récord olímpico (la marca previa le pertenecía a Irene Schouten con los 3:56.93 que marcó en 2022).
La medalla de oro de Lollobrigida es histórica pues, previo a ella, Italia sólo tenía dos preseas doradas en patinaje de velocidad. Además, Francesca consiguió la gloria olímpica el día que cumplió 35 años.
La trayectoria olímpica de Francesca Lollobrigida
Originaria de Frascati, provincia de Roma, Francesca comenzó su carrera olímpica en Sochi 2014. En aquella edición, la patinadora italiana culminó en el puesto 23 en los tres mil metros de patinaje de velocidad.
En PyeongChang 2018, Lollobrigida participó en tres pruebas: 1500 metros de patinaje de velocidad, 3 mil metros de patinaje de velocidad y salida de grupo. Fue en esta última donde alcanzó su mejor lugar al ocupar el séptimo puesto.
Cuatro años después llegaron las primeras medallas para Francesca. La italiana se colgó la medalla de plata en los 3 mil metros de patinaje de velocidad y la de bronce en salida grupal.
Meses después de sus podios olímpicos, Francesca Lollobrigida se convirtió en campeona del mundo en la prueba de los 5 mil metros, consolidándose como una de las mejores del mundo y favorita para el oro en su tierra en los Juegos Olímpicos de Invierno de 2026.
De campeona del mundo a madre y de madre a campeona olímpica
En 2022, Francesca se encontraba en el punto más alto de su carrera: acababa de subirse a dos podios olímpicos y era campeona mundial y, aunque estaba en el mejor momento de su vida deportiva, eligió parar para convertirse en mamá.
Tenía dos opciones: ser madre o participar en los Juegos Olímpicos de Invierno en Milán-Cortina d’Ampezzo, en casa. No quise renunciar a ninguna de ellas”
Francesca pausó su carrera deportiva no por falta de sueños sino porque tenía que construir algo aún más grande junto a su marido, quien respeta y apoya al cien por ciento su vida como atleta.
En mayo de 2023, Francesca Lollobrigida se convirtió en mamá y unos meses después, en octubre, ya estaba volviendo a patinar. Iniciando así su trayectoria como “mamá-atleta”.
Tras cruzar la meta, Francesca abrazó a su pequeño hijo Tommaso, una de las imágenes más emotivas de lo que va de los Juegos Olímpicos de Invierno que se están celebrando actualmente.
Orgullosa de mí, de mis decisiones, de mis miedos a los que me he enfrentado. Orgullosa de poder decirle un día a Tommaso que los sueños se cumplen, que nada es fácil, pero que con amor, determinación y las personas correctas a tu lado puedes llegar mucho más lejos de lo que piensas”

