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Los fans de Los Juegos del Hambre están más felices que nunca, pues no sólo llegará en 2026 la precuela “Amanecer en la cosecha” sino que se confirmó que Jennifer Lawrence y Josh Hutcherson formarán parte de ella.
Lawrence y Hutcherson volverán a dar vida a Katniss Everdeen y Peeta Mellark, respectivamente. Será la primera vez que veamos a estos personajes desde que en 2015 se estrenó “Los juegos del hambre: Sinsajo (parte 2)”.
¿Qué veremos en “Los Juegos del Hambre: Amanecer en la cosecha”?
La precuela está ambientada 24 años antes de que Katniss se ofreciera como voluntaria para representar al Distrito 12 en lugar de su hermana menor.
La película narra la historia de un joven Haymitch Abernathy y su experiencia como tributo del Distrito 12 en el Segundo Vasallaje de los Veinticinco.
Hay que recordar que en la saga de Los Juegos del Hambre, Haymitch (interpretado por Woody Harrelson) es el mentor de Katniss y Peeta.

El regreso de Katniss y Peeta
En la novela homónima, Suzanne Collins escribió una secuencia en la que Haymitch comienza a platicarles a Katniss y Peeta cómo fue su desempeño en aquellos Juegos del Hambre que tuvieron como característica especial que participaron el doble de tributos por distrito.
Katniss: una heroína icónica
Jennifer Lawrence dio vida de manera notable a Katniss Everdeen, una mujer que ha trascendido a través de los años manteniéndose como una heroína del cine contemporáneo.
Katniss a lo largo de la saga principal es una mujer fuerte que tuvo que hacerse cargo a temprana edad de su familia, especialmente de su hermana menor Prim. Esto hizo que Katniss tuviera que crecer más rápido con responsabilidades sobre la espalda que no debería cargar una niña.
Además, el personaje interpretado por Lawrence nunca fue la típica mujer enamorada o que vive pensando todo el tiempo en conocer a su príncipe azul, su “gran amor”. Su atención está en el bienestar de su hermana.
A lo largo de la historia, Katniss se mostró como una mujer de emociones muy fuertes y esas conversaciones consigo misma nos recordaba que pese a todo lo que está viviendo y el símbolo en el que se está convirtiendo, ella sigue siendo una adolescente en proceso de crecimiento y madurez.
