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¿Cómo es posible que una joven de 20 años estudie siete carreras al mismo tiempo y aún tenga tiempo para ballet y natación? La historia de Karla Méndez ha despertado curiosidad, admiración y escepticismo en redes sociales. ¿Es un fenómeno real o un caso viral más? Quédate y sigue leyendo, aquí exploramos los hechos detrás de esta joven poblana que desafía los límites del sistema educativo tradicional.

Karla Méndez es originaria de Puebla y actualmente estudia simultáneamente siete licenciaturas. Asegura que no busca presumir, sino compartir su pasión por el aprendizaje y romper con los estigmas que limitan a las mujeres jóvenes en entornos académicos de alta exigencia.
Sus estudios se distribuyen en distintas instituciones de prestigio:
- Derecho (modalidad a distancia) en la BUAP – promedio 9.6
- Ingeniería Aeroespacial en la UNAM (presencial) – 9.76
- Ingeniería en Nanotecnología en el Tec de Monterrey – 9.6
- Física (en línea) – 9.7
- Psicología en la Universidad Rosario Castellanos – entre 9 y 10
- Formación terminada como sobrecargo de aviación
- Preparación activa para ser piloto aviador
Karla Méndez y su intensa rutina diaria
Su jornada comienza a las 7 en punto de la mañana y termina pasadas la 1:30 de la madrugada. Entre clases presenciales, virtuales, traslados y actividades como natación y ballet, la joven estudiante demuestra una capacidad de organización que ha generado tanto aplausos como dudas.
Para equilibrar este ritmo, se apoya en modelos educativos flexibles como el Tec21 y aulas digitales. En sus redes ha compartido capturas de calificaciones y certificados para probar que su historia es real, aunque algunos usuarios han cuestionado la viabilidad de cursar carreras presenciales en instituciones con horarios fijos como la UNAM y el Tec.
¿Qué nos enseña su trayectoria?
Más allá de si sus logros son sostenibles o no, el caso de Karla plantea una reflexión importante desde la mirada del feminismo y la historia de la lucha de las mujeres por un espacio en la academia. ¿Por qué se cuestiona con tanta severidad la capacidad de una joven mujer para destacar en múltiples disciplinas? La presión por “demostrar” su valía responde a una lógica que muchas veces invisibiliza el esfuerzo femenino en entornos de alta demanda académica.
El entusiasmo de la joven estudiante por la física y la aviación también habla de la necesidad de promover el acceso de más mujeres a carreras STEM (ciencia, tecnología, ingeniería y matemáticas), áreas donde todavía persisten brechas de género.
La historia de Karla Méndez aún no termina. Mientras persiste el debate en redes, ella continúa formándose como futura piloto, compartiendo su proceso sin ocultar las dificultades. En un país donde muchas mujeres abandonan la educación por falta de recursos, apoyo o seguridad, su caso —más allá de lo extraordinario— es un llamado a crear entornos donde las mujeres puedan aprender sin límites ni juicios. ¿Y tú? ¿Qué harías si nadie te dijera que algo es imposible?
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