Share This Article
¿Qué puede surgir cuando una joven decide romper con todo lo que se espera de ella? En “La Arriera“, el primer largometraje de ficción de Isabel Cristina Fregoso, la respuesta no solo conmueve. Incomoda, libera y transforma. Esta cinta, que llegará a las salas comerciales el 19 de junio, ha comenzado a resonar como una propuesta disruptiva dentro del cine nacional. Pero no es solo una historia de época. Es una exploración crítica del rol impuesto a las mujeres en contextos rurales y hétero-patriarcales.

“La Arriera” se ambienta en la sierra de Mascota, Jalisco, en los años treinta. Su protagonista, Emilia, una adolescente que escapa de las normas familiares que la asfixian, se disfraza de arriera para emprender una travesía que no solo busca respuestas externas, sino también interiores. En su recorrido a caballo, se cruza con paisajes naturales imponentes y con saberes comunitarios que desafían el relato dominante sobre lo femenino.
Desde la fotografía envolvente de María Sarasvati Herrera hasta el diseño de producción basado en investigación histórica, la película de Isabel Cristina Fregoso construye una experiencia cinematográfica profundamente sensorial y veraz. La estética no solo enmarca el viaje: lo potencia.
La Arriera y su mirada crítica al machismo rural
En el corazón de la película habita un cuestionamiento constante a los estereotipos de género. Emilia no se rebela con discursos, sino con actos: toma las riendas, cabalga, explora. El relato no victimiza a su personaje, pero tampoco romantiza su lucha. La película retrata con sensibilidad, responsabilidad social y contundencia cómo las estructuras tradicionales han limitado históricamente la libertad de las mujeres.
En este sentido, la película de Isabel Cristina Fregoso se sitúa en una línea que resignifica los códigos del cine ranchero. Ya no como símbolo de virilidad o nostalgia nacionalista, sino como escenario de resistencias individuales, íntimas y necesarias.
Una historia silenciada que por fin se cuenta
Isabel Cristina Fregoso, cineasta jalisciense con trayectoria en el documental, parte de su historia familiar para construir esta ópera prima. El arquetipo del arriero —basado en su propio abuelo— es resignificado a través de Emilia, quien encarna la posibilidad de una nueva narrativa donde el linaje no excluye, sino que transforma. Ese gesto autoral le valió a Fregoso el Premio Mezcal a Mejor Dirección en el Festival Internacional de Cine en Guadalajara 2024. El filme también obtuvo el premio a Mejor Fotografía y fue seleccionada para inaugurar el Festival Mix México 2025.
“La Arriera” no se limita a contar una historia. Pone en escena la memoria de muchas mujeres que fueron excluidas de los relatos oficiales, desde una óptica ética, estética y crítica. Si buscas una película que dialogue con las preguntas actuales sobre el papel de las mujeres en la historia y el presente, esta es una parada obligada. Y tú, ¿estás lista para cabalgar con Emilia y replantear los caminos trazados?
sigue leyendo:
| Día de la Gastronomía Sostenible: ¿quiénes están detrás de esta lucha?
| Día del Orgullo Autista: Mujeres en el espectro que están cambiando el mundo
