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Durante los últimos años se ha viralizado el concepto de ser “esposa trofeo“, es decir, una mujer que dependa del dinero que su esposo pueda proporcionarle para llevar las riendas de la casa, realizar algún hobby, invertir en su salud y belleza. Sin embargo, poco se habla de la importancia de la independencia económica como un poder para las mujeres.
Gabriela Gutiérrez fue periodista durante más de 20 años, su trabajo le permitió llegar a casos donde las mujeres en el ámbito familiar y romántico tenían desventajas económicas, al ser quienes se encargan de sostener el hogar y el cuidado de los hijos, pero dependen monetariamente de su esposo.
Cuando Gabriela se alejó del periodismo incursionó como asesora en seguros y finanzas personales, desde esta nueva área buscó una posible solución para este problema y creó dos productos: una línea es fomentar el ahorro en mujeres para su independencia y la otra consiste en una línea para mujeres cuidadoras.
“Me di cuenta que no puedo cambiar el mundo, pero sí puedo ayudarle a las personas entregándoles un set de herramientas y de reglas para que tengan la posibilidad de cambiar sus circunstancias inmediatas y protegerse”, dice en entrevista con Mente Mujer.
Gutiérrez también trabaja con otros productos y clientes, sin embargo afirma “estoy echándole como muchas ganas a estas dos líneas porque creo que pueden ayudar a muchas personas”.

Un plan b para amas de casa = independencia ecónomica
“Es un hecho que la independencia económica es un poder y muchas mujeres se quedan en matrimonios infelices porque no tienen una salida ‘B’”, enfatiza Gabriela, quien buscó diferenciarse de su competencia ofreciendo asesorías sobre ahorro a mujeres.
La asesora en seguros y finanzas se enfocó en mujeres que decidieron renunciar a su vida profesional para dedicarse al hogar, se enfoca en abrir el panorama de sus vidas al asesorarlas con información sobre tener un ahorro a largo plazo como un plan b por si su matrimonio no funciona.
Este plan “B” no es un simple ahorro, significa una puerta abierta, libertad y sobre todo independencia económica.
“El plan “B” lo tienes que empezar a construir cuando todo está bien, antes de que el príncipe se convierta en sapo”, dice.
Pero no todo es desolador, porque si todo sale bien en la relación, contar con un ahorro también te permite ser independiente económicamente.
De todas formas ahí tienes un ahorrito para que cuando tú consideres es que es necesario. Es una oportunidad para cuando los hijos ya no te necesitan tanto, tú puedas retomar tu actividad económica, retomar tu vida personal como una mujer independiente y no necesites pedirle a tu marido apoyo para emprender”, explica Gabriela.
Crear un ahorro para las cuidadoras
Gabriela tiene una hija con TDAH, buscando estrategias para hacerle el mundo más suavecito se encontró con otras madres que son las cuidadoras principales de sus hijos y cuyo principal temor es morir y dejarlos desamparados.
Con esto en mente, la periodista pensó “¿cómo puedo hacer yo para poner al servicio de estas mamás cuidadoras lo que ahora sé?”.
Y es que la asesora de finanzas ha notado que la falta de la cultura del del ahorro y de temas financieros pone una barrera enorme que no permite ver todas las opciones. A Gabriela se le ocurrió crear un fideicomiso de bajo costo.
“Si tú contratas un seguro de vida o un plan de ahorro y algo te sucede, tú le encargas a la empresa cómo quieres que se distribuya ese dinero. Con esto se busca proteger a sus pequeños con algún grado de de discapacidad en el futuro cuando ellas ya no se encuentren”, dice Gabriela.
Para la asesora de seguros estas línea son muy importantes pues brinda “herramientas financieras a las mujeres que después les pudieran servir para seguir siendo productivas, para retomar su identidad, que es algo que muchas veces perdemos cuando nos convertimos en madres o en o en esposas”, concluye.
