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Laura Pérez Rico emprendió con un negocio de uñas y pestañas luego de pasar por una crisis personal. Sin embargo, al darse cuenta de que varias de sus clientas necesitaban ser escuchadas, decidió estudiar Psicología a fin de ayudarlas de forma profesional.
En entrevista para Mente Mujer, Laura compartió el camino que tuvo que pasar para construir su clínica “Essence” y luego los pasos que dio a fin de consolidar su consultorio de atención psicológica dejando claro que no hay sueño que el miedo pueda derrumbar.
Esta es su historia.

Laura Pérez Rico y el nacimiento de su emprendimiento
Por mucho tiempo, Laura pensó que su vida sería como la de un cuento de princesas en el que permanecería con un único personaje a lo largo de toda su vida. No obstante, con el paso del tiempo se dio cuenta de que no sería tan fácil.
Tras la separación de papá de su hijo, la joven tuvo la necesidad de construir su camino prácticamente desde cero. Así, desde la dificultad y con la intención de tener los medios económicos para salir adelante, inició a buscar opciones.
Aunque primero comenzó a buscar trabajo, el cuidado de su hijo, la orilló a transformar la adversidad en su propio negocio y con mucho esfuerzo y persistencia creó la clínica “Essence”, un espacio que ofrece distintos servicios de belleza como colocación de uñas y pestañas.
“Yo siempre digo que las dificultades a menudo preparan a las personas ordinarias para destinos extraordinarios”.

De un emprendimiento a otro
Tras poner su clínica de belleza, Laura Pérez Rico se dio cuenta de que además de cuidar la apariencia, sus clientas tenían la necesidad de ser escuchadas sobre distintas problemáticas.
Al ser consciente de la responsabilidad que implica dar un consejo o recomendación, Laura tomó la decisión de estudiar Psicología e iniciar un acompañamiento a partir del conocimiento y la experiencia.
“Las mujeres se abrían demasiado para contarme su vida. Y entonces dije, ‘bueno, soy muy buena escuchando, entonces, ¿por qué qué no estudiar psicología?’”.
Cuando la joven comenzó a mezclar sus dos emprendimientos, se percató de la importancia de que el bienestar de las mujeres no sólo depende del físico, sino de la salud emocional.
“Siempre digo que hay que estar bien por dentro, sentirnos bien desde adentro para poderlo expresar, para poder tener energías, poder tener vitalidad, poder que nos den ganas de ponernos uñas, de ponernos pestañas, de cuidar darnos, de querernos, pero yo siempre digo que es un reflejo de adentro, de cómo es que nos sentimos”.

Las dificultades como oportunidad de cambio
Desde el principio de su emprendimiento, Laura se enfrentó a una ola de retos. No obstante, confiada en que de las dificultades nacen grandes cosas, hace un llamado para que más mujeres se atrevan a intentar y cumplir con sus sueños.
“Que sean conscientes de que va a haber muchas dificultades, que va a haber muchas barreras para no llegar. Pero son parte del camino y si algo nos va a llevar a donde queremos es la perseverancia”.
Y es que para la psicóloga cada niña y mujer tiene un camino diferente y, por ende, los retos son distintos para cada una. No obstante, confía en que los retos son la oportunidad perfecta para seguir creciendo.
“Yo animo a todas las niñas, mujeres, jóvenes que quieran emprender, que quieran poner un negocio, que quieran terminar su carrera, que luchen por sus sueños y que el que persevera alcanza”.