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Leydy Pech y su historia son clave para entender por qué el Día de la Conservación del Suelo no se trata solo de ciencia o medioambiente. También de justicia social, derechos indígenas y voces femeninas que históricamente silenciaron por la fuerza. Quédate y sigue leyendo, aquí te contamos sobre su trabajo en pro del mundo y la fauna.

Cada 7 de julio se conmemora esta fecha con el objetivo de crear conciencia sobre la importancia de un recurso tan vital como olvidado: el suelo fértil. Sin él, no hay alimentos, biodiversidad ni vida sostenible posible. Pero lo que pocas veces se cuenta es cómo mujeres como Leydy Pech llevan décadas cuidando la tierra desde sus saberes ancestrales, sin reconocimiento mediático ni respaldo estatal.
La apicultora y activista que frenó a Monsanto
Conocida también como la guardiana de las abejas, Leydy es apicultora y activista maya originaria de Hopelchén, Campeche. Desde el 2000, ha luchado contra los cultivos de soya transgénica y el uso intensivo de agroquímicos como el glifosato, que degradan el suelo, contaminan el agua y afectan la salud de las comunidades. Su resistencia culminó en un fallo histórico de la Suprema Corte que reconoció el derecho de los pueblos indígenas a ser consultados antes de autorizar cultivos transgénicos en sus territorios.
En 2020, recibió el Premio Goldman, considerado el “Nobel Verde”, por liderar una lucha que frenó el avance de Monsanto en la Península de Yucatán. Su activismo es una defensa integral del territorio, donde suelo, biodiversidad y cultura no se pueden separar.
Suelo, género y territorio: ¿quién lo cuida?
Según la FAO, más del 33 por ciento de los suelos del planeta están degradados. En América Latina, factores como la deforestación, los monocultivos y la minería han acelerado este proceso. Y, como suele ocurrir, las consecuencias afectan de manera desproporcionada a comunidades indígenas y rurales, especialmente a mujeres agricultoras.
Mujeres como Leydy Pech han mantenido vivas prácticas agroecológicas, el uso de abejas sin aguijón (Melipona beecheii) y la transmisión de conocimientos que protegen el equilibrio entre naturaleza y cultura. Su liderazgo no es individual: coordina el Colectivo Apícola de los Chenes y la red Muuch Kambal, integrados principalmente por mujeres mayas comprometidas con la defensa del suelo y la soberanía alimentaria.
Leydy Pech y la conservación del suelo
El trabajo de Leydy demuestra que conservar el suelo no es solo una tarea técnica: es un acto político y colectivo. A través de su labor como la guardiana de las abejas, visibiliza cómo el extractivismo y los megaproyectos no solo destruyen ecosistemas, sino formas de vida enteras.
Este 7 de julio, Día de la Conservación del Suelo, reconocer a defensoras como ella es fundamental. No hay protección del suelo sin equidad de género ni justicia territorial. Y mientras existan mujeres como Leydy Pech, habrá esperanza para la tierra.
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