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Este 19 de octubre es el día mundial contra el cáncer de mama. Pero, ¿qué pasaría si en lugar de una jornada o un mes, todos los días del año se hablara de esta enfermedad que a diario termina con la vida de mujeres de todo el mundo?
En entrevista para Mente Mujer, Karla Barajas, una sobreviviente de cáncer de mama compartió su historia, una historia que refleja que sí se puede salir de este viaje, pero que también es importante hablar de cada una de sus paradas los 365 días del año. Para que con ello, más mujeres e incluso hombres, puedan decir “lo logramos”.
¿Quién es Karla Barajas?
Karla Barajas es una mujer de 52 años de edad. Es madre de un joven de 18 años y trabaja en el área de recursos humanos de una empresa de Marketing.
Sus libros favoritos son Los diarios del Cáncer de Audre Lorde y La cabeza de mi padre de Alma Delia Murillo. Como toda persona, tiene pasiones y hace actividades que convierten lo ordinario en algo extraordinario: escuchar música, leer y apreciar la naturaleza que tanto le gusta.
Ama tanto la playa que desearía poder visitarla con más frecuencia, le apasiona el cine y ver películas con su hijo. Incluso, ahora está cumpliendo el sueño de tocar un instrumento. Todo ello la define.
Sin embargo, en marzo de 2018 recibió una noticia que le cambió la vida: su diagnóstico de cáncer de mama.

Un diagnóstico entre el amor de amigas
Karla fue diagnosticada con cáncer de mama en marzo de 2018. Por accidente se detectó una bola en su seno izquierdo. Aunque primero ignoró su hallazgo, al pasar los días y darse cuenta que la bolita seguía, le escribió a su ginecóloga, quien le pidió que se hiciera una mamografía.
Todo fue tan rápido que de una cita ginecológica pasó a estar con un oncólogo. No obstante, en medio de este trayecto de incertidumbre, siempre hubo una red la acompañó: sus amigas.
“Para mí es una prueba de cómo las mujeres nos tenemos. Mis comadres son las que me salvan”.
Y es que desde que se realizó el primer estudio hasta su proceso actual, su familia y sus amistades fueron un factor clave para que el cáncer no se viviera desde el silencio y lo oculto, sino desde una lucha colectiva y de apoyo.
Sin culpa ni tabúes…
Tras su diagnóstico, el proceso que Karla tuvo que seguir fue muy rápido. La atención ginecológica, oncológica y una ola de estudios comenzaron a ser parte primordial de sus días.
Durante este trayecto, se dio cuenta de que el cáncer de mama sigue siendo un motivo de vergüenza. Incluso, se percató de que existe la creencia de que “es culpa de las mujeres” enfermarse, vivir con él.
Ante este panorama, Karla recuerda que en un momento alguien le dijo que “podía ocultar su proceso”. Sin embargo, justo ahí decidió que haría todo lo contrario.
“Decidí que no tenía nada que ocultar, que yo no había hecho nada malo, que eso no era mi culpa. Fue cuando dije: “yo lo voy a gritar”.

La importancia de las redes de apoyo
Las redes sociales y sus círculos fueron una pieza fundamental para que Karla expresara al mundo todo lo que implica vivir con el cáncer.
Refugiada en el humor, las fiestas y la compañía de sus seres queridos, Karla emprendió una lucha que, a su experiencia, sería diferente de haberla vivido en soledad.
“Para mí fue muy importante siempre estar acompañada. Yo no hubiera sobrevivido si no fuera por la red de apoyo que tuve con mi familia, mis amigas y la gente que me quiere”.
Y es que el cáncer de mama fue un puente entre ella y otras mujeres que estaban caminando por el mismo trayecto. De hecho, luego de que le quitaron su seno izquierdo, comenzó a conocer a más personas que la hicieron sentir acompañada.
Primero fueron de España, pero con el paso del tiempo su red comenzó a crecer, algo que ha sido elemental porque solo las mujeres que tienen cáncer de mama pueden llegar a un grado real de comprensión y empatía.
“La gente que te quiere hace lo que puede, pero no pueden entender realmente cómo te sientes. Cuando conoces a alguien que está pasando por lo mismo o ya lo vivió te hace sentir muchas cosas y encuentras un lugar donde desahogarte, donde poder maldecir, gritar o llorar”.
La investigación: una pieza fundamental
Pese a que según datos de la Organización Mundial de la Salud (OMS) el cáncer de mama es el más frecuente en las mujeres, para Karla todavía existe una gran necesidad de que se investigue e informe adecuadamente. “Hasta que no nos toca, nos damos cuenta de qué es”.
A lo largo de su camino, Karla comenzó a leer y buscar información en documentos científicamente comprobados. Se dio cuenta de que las pacientes oncológicas deben aclarar todas sus dudas con el objetivo de definir el rumbo que lleva la enfermedad.
Karla comparte que es importante saber que algunos tratamientos provocan efectos secundarios que se pasan por alto o que gran parte del origen de este padecimiento son los productos que usamos o incluso comemos. Por eso, es una enfermedad que no puede permanecer en el silencio.
¡Una misión de todo el año!
La investigación, la información y la colectividad sobre el cáncer de mama deben estar presentes todo el año y no únicamente en el mes de octubre.
Para Karla aunque es respetable que algunas personas quieran ocultar que lo padecen, es necesario que esta enfermedad se vea los 365 días del año. Señala que establecer un mes para hacer campañas de promoción se ha convertido en una forma de hacer marketing que solo lastima a quienes lo padecen.
“Pintan sus productos de rosa y creen que con eso es suficiente o ponen modelos muy guapas y sanas para anunciar productos que en realidad a las personas que estamos pasando por esa enfermedad solo nos hieren, porque no son reales y hay un interés monetario”.
Más allá de pintar todo de rosa, Karla comparte que es elemental que todas las personas se preocupen más por su salud mental y física, porque el cáncer puede llegar a la vida de cualquier persona.

Un mensaje de corazón
Ahora, tras seis años de ser sobreviviente del cáncer de mama, Karla Barajas abraza a quienes recientemente están pasando por un diagnóstico. Ella sabe que aunque la lucha no es fácil, estar con los que más te quieren y aclarar tus dudas puede marcar la diferencia.
“A esas personas yo les mando un abrazo. No les voy a decir que todo va a estar bien porque es complicado, pero les digo que se dejen acompañar, porque estar por las personas que te quieren, ayuda mucho, que escuchen a su sabia voz interior y seguir su instinto”.
A ella, a esa Karla que en 2018 recibió esa noticia que le marcó la vida, ahora le habla con todo el amor de su corazón y le dice que “hizo todo bien” y que ahora, en el 2025 está libre de cáncer: “lo logramos”.