Share This Article
Cada 11 de febrero, Día Internacional de la Mujer y la Niña en la Ciencia, es una oportunidad para reconocer la labor que ellas han tenido a lo largo de la historia. Sin embargo, también es un recordatorio de que las oportunidades no han sido las mismas para todas.
Aquí, en Mente Mujer te compartimos la historia de Margaret Ann Bulkley, una mujer que gran parte de su vida tuvo que fingir ser hombre para destacar en la ciencia y poder ser médica. Te contamos.
La historia revolucionaria de Margaret Ann Bulkley
La de Margaret Ann Bulkley es una historia revolucionaria que no se puede dejar en el olvido. Y es que por años, fingió ser hombre para convertirse en una pionera de la medicina.
Aunque las fechas exactas varían, se cree que Margaret nació en 1789, una época difícil para que las mujeres pudieran estudiar y desarrollarse profesionalmente.
Así, tuvo que disfrazarse de un joven de nombre James Barry para ser admitida en la Universidad de Edimburgo y estudiar medicina.
Tuvo grandes logros como el de ser el primer cirujano británico que consiguió realizar una cesárea salvando la vida de la madre y el bebé.
Aunque además de ejercer como médica cirujana Margaret (bajo el nombre de James) se alistó en el ejército y llegó a ser Inspector General de Hospitales Militares, su historia no se conoció hasta después.

Cuando el reconocimiento llega después de la muerte
Pese a la grandeza de su historia, la identidad de Margaret Ann Bulkley quedó en secreto durante gran parte de su vida. Así, su hazaña sólo fue descubierta hasta después de su fallecimiento.
Ahora la acción de Margaret Ann Bulkley es aplaudida en medios de comunicación y artículos académicos, pero en su momento fue un caso en el olvido, una prueba de que por mucho tiempo, las niñas y mujeres no pudieron brillar en la ciencia siendo ellas mismas.
