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¿Cómo se relacionan los mapas, la migración interna y la Ciudad de México del siglo XXI? El trabajo de María Teresa Gutiérrez, una pionera silenciosa que cambió la forma en que entendemos el crecimiento urbano y la distribución poblacional. ¿Cómo una mujer formada en la geografía física logró revolucionar los estudios demográficos? Te contamos todo en el marco del Día Nacional del Geógrafo.

A través de una trayectoria académica sin precedentes, María Teresa Gutiérrez no solo sentó las bases de la geografía poblacional en México, sino que adelantó décadas de debate sobre desigualdad urbana, planeación territorial y sostenibilidad. Su trabajo no solo es actual: es urgente.
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María Teresa Gutiérrez y el nacimiento de la geografía poblacional
Nacida en Tacubaya en 1927, María Teresa fue la primera geógrafa mexicana en demostrar que los mapas podían ser herramientas científicas clave para comprender fenómenos sociales complejos, como la migración o el crecimiento de las ciudades.
Formada en la UNAM, con estudios de posgrado en la London School of Economics y un doctorado en la Sorbona, su mirada integradora combinó factores humanos, físicos y socioeconómicos. Este enfoque le permitió analizar el territorio con una profundidad inédita en los años 60 y 70, en un contexto en que la ciencia, y en particular la geografía, era dominada por hombres.
Atlas, migración y política pública
Entre sus aportes más destacados se encuentra el “Atlas de migración interna de México”, donde identificó regiones expulsoras y receptoras de población. Estas publicaciones fueron un parteaguas en la forma de diseñar políticas públicas, ya que visibilizaron desequilibrios territoriales que aún persisten.
Coordinó también los Atlas Nacionales de México en 1990 y 2007, materiales que siguen siendo base para la planeación urbana. Su libro “Dinámica y distribución espacial de la población urbana en México” relaciona variables como altitud, clima y demografía con la expansión urbana, anticipando problemas de infraestructura y sostenibilidad que hoy enfrentamos.

El legado de una geógrafa mexicana imprescindible
Además de su producción académica, María Teresa ocupó dos veces la dirección del Instituto de Geografía de la UNAM, fue investigadora emérita del Sistema Nacional de Investigadores y vicepresidenta de la Unión Geográfica Internacional. También fue reconocida por instituciones internacionales como la Royal Geographical Society de Londres.
Su pensamiento sigue siendo guía para múltiples generaciones de geógrafas mexicanas y especialistas en territorio. Su legado combina rigurosidad científica con compromiso social.
¿Por qué recordarla?
Porque su trabajo sigue resolviendo preguntas clave: ¿por qué crecen ciertas ciudades más rápido que otras? ¿Qué zonas son más vulnerables y por qué? ¿Cómo se distribuyen los servicios de forma justa? Las respuestas están en sus mapas, sus libros, y su mirada crítica del espacio.
María Teresa Gutiérrez no solo revolucionó los estudios demográficos: transformó la forma en que el Estado y la academia entienden el territorio mexicano. Recordarla es, también, continuar su apuesta por una ciencia con sentido social y ético.
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