Share This Article
En Perú, un grupo de mujeres quechuas forman parte de un programa de recuperación psicoemocional y fortalecimiento del liderazgo impulsado por Manos Unidas y la asociación Wayra.
“Recuperación psicoemocional y ejercicio de liderazgo de mujeres víctimas de violencia” es el nombre de la iniciativa que tiene como objetivo superar la violencia psicológica y reforzar el liderazgo dentro de la comunidad.
Para alcanzar los objetivos, la iniciativa combina atención psicológica, arte y cosmovisión andina. Es importante señalar que el proyecto está enfocado en la violencia psicológica ya que es una de las violencias de género más invisibilizadas y normalizadas.
En Perú más de 190 mil mujeres, niñas y adolescentes fueron víctimas de violencia de género (física, sexual, psicológica o económica) entre abril de 2024 y abril de 2025, según datos del Centro de la Mujer Peruana Flora Tristán.
Manos Unidas contra la violencia de género
Manos Unidas es una ONG que lleva más de 60 años luchando, entre muchas cosas, contra el hambre, la pobreza, la desigualdad y la violencia.
En 2024, Manos Unidas apoyó 82 proyectos (con una inversión de más de ocho millones de euros) enfocados en prevenir la violencia contra las mujeres, fortalecer el liderazgo femenino y garantizar su salud mental.
Según información publicada por Manos Unidas, en Perú la violencia psicológica es un tema tabú y en muchas zonas del país este tipo de violencia se considera como un problema de pareja y no como un tipo de maltrato.
En este contexto, Manos Unidas decidió unirse a la asociación local Wayra (cuyo objetivo es promover y defender los derechos de niñas, niños y adolescentes) para poner en marcha el proyecto en la provincia de Quispicanchi, Cusco.
“El proyecto incorporó un enfoque intercultural y artístico, priorizando el uso del quechua y metodologías adaptadas a mujeres rurales, fortaleciendo sus redes de apoyo y la consecución colectiva del ‘Allin Kausay’ (buen vivir y armonía)”, afirmó Mariana Ugarte (responsable del proyecto en Manos Unidas) en el comunicado.
Mujeres líderes
Como parte del programa se atendieron a 53 mujeres a través de terapias individuales, talleres psicoemocionales y acciones de incidencia logrando que casi el 46% concluyeran satisfactoriamente su proceso terapéutico.
Además, la asociación Wayra y Manos Unidas acompañaron el proceso de empoderamiento de once mujeres que ahora se encargan de liderar espacios comunitarios.
Es importante señalar que estas mujeres eran víctimas de violencia psicológica, invisibles para su comunidad, tenían un limitado derecho de participación y era muy complicado que aspiraran a ocupar un cargo de responsabilidad.
El proyecto generó alianzas con instituciones locales y dio capacitaciones a operadores de justicia y salud mental para posicionar en la agenda local la salud mental y la violencia psicológica.
