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Después de más de 100 hombres, una mujer logró liderar la iglesia anglicana. Y es que oficialmente hoy esto es una realidad gracias a Sarah Mullally, quien ha sido investida como Arzobispa de Canterbury.
Aquí, en Mente Mujer, te contamos quién es la religiosa número 106 en asumir el puesto y la importancia que tendrá en la discusión pública de Inglaterra. Sobre todo, cuando es sus primeras palabras ha prometido una iglesia inclusiva y abierta.
¿Quién es Sarah Mullally?
Sarah Mullaly es una enfermera y religiosa de 63 años de edad. A lo largo de su trayectoria, Mullaly ha roto varios techos de cristal: se convirtió en la jefa de enfermería más joven de Inglaterra y en 2018 pasó a la historia como la primera mujer obispa de Londres.
Identificada como feminista, Sarah ha hecho importantes señalamientos en temas controversiales dentro de la iglesia. Entre ellos resaltan su posición a favor para que los sacerdotes pudieran bendecir a parejas del mismo sexo.
Ahora, se ha convertido en la primera arzobispa de Canterbury. Según medios internacionales, esto significa que será líder espiritual de una comunidad de alrededor 85 millones de fieles en el mundo.

¿Cómo fue que Sarah Mullally llegó al cargo?
Que Sarah Mullally llegara a ser elegida como la arzobispa de Canterbury implicó años de cambios, ya que apenas a partir de 1990 las mujeres pudieron ser elegidas como sacerdotisas en la iglesia de Inglaterra y desde 2014 como obispas.
De hecho, la llegada de Mullally sólo se pudo conseguir gracias a una serie de reformas impulsadas por Justin Welby, mismas que permitieron la consagración de las mujeres.
Más allá de la religión…
Más allá de lo que la noticia representa para la religión —que históricamente ha estado liderada por hombres—la figura de la ahora arzobispa Canterbury juega un papel importante en otros ámbitos de la vida pública.
Sólo por poner un ejemplo, quien ocupe esta posición tiene un escaño en la Cámara de los Lores del Parlamento británico. Esto quiere decir, que Sarah Mullally podrá participar en debates de temas políticos y estar presente en eventos de importancia nacional.
Sin duda, un momento histórico en la iglesia de Inglaterra y el mundo.
