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Renata Zarazúa rompió una barrera de casi tres décadas en uno de los escenarios más exigentes del tenis mundial. Convirtió un partido que parecía imposible en un triunfo histórico. Su nombre ya quedó grabado en el US Open, y su historia merece ser contada más allá de las estadísticas.

Originaria de la Ciudad de México, Renata Zarazúa ha sido un referente del tenis nacional desde sus primeros pasos en el circuito profesional. Su carrera ha estado marcada por la constancia y la resiliencia: alcanzó el puesto 51 del ranking mundial en noviembre de 2024, ha ganado dos títulos en torneos WTA Challenger y seis más en el circuito ITF.
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Pero quizá lo más simbólico ocurrió en 2020, cuando fue la primera mexicana en dos décadas en disputar un cuadro principal de Grand Slam al clasificar a Roland Garros. Ese mismo año alcanzó semifinales en el Torneo de México, consolidándose como una de las figuras femeninas más destacadas en la historia reciente del deporte.
Renata Zarazúa y su histórico triunfo en el US Open
El pasado 25 de agosto marcó un antes y un después. En la primera ronda del US Open, la tenista mexicana derrotó a Madison Keys, sexta sembrada y campeona del Australian Open. El marcador fue un maratónico 6-7 (10), 7-6 (3), 7-5 después de más de tres horas de juego.

La hazaña se trató del primer triunfo de una mexicana sobre una jugadora Top-10 en un Grand Slam desde 1995, cuando Angélica Gavaldón venció a Jana Novotná. Zarazúa mostró temple, capacidad defensiva y gran efectividad en la red, además de rescatar siete de doce puntos de quiebre. Frente a los 89 errores no forzados de Keys, la mexicana impuso calma y consistencia.
Reconocimiento y representación
El impacto trascendió las canchas. La presidenta Claudia Sheinbaum reconoció públicamente la proeza en su conferencia matutina, subrayando la importancia de visibilizar los logros de las mujeres en el deporte. Este gesto también abre un debate más amplio: ¿cómo asegurar que estas victorias no queden como anécdotas aisladas, sino que se traduzcan en apoyo real para el deporte femenil en México?
El logro de Renata Zarazúa no solo suma a la estadística del tenis mexicano; también pone sobre la mesa la urgencia de invertir en programas de formación y acompañamiento para mujeres deportistas. Su victoria dialoga con otras gestas globales, como la de Alexandra Eala en Filipinas, mostrando que el tenis femenino está ampliando horizontes y derribando fronteras. Su historia es un recordatorio de que los grandes cambios inician con pasos individuales y valientes. Y en este caso, con un saque y una devolución precisa.
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