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Usuarios en redes sociales han revivido una historia que si bien es motivo de inspiración, también visibiliza los grandes retos que el mundo deportivo enfrenta ante los altos índices de desigualdad. Se trata del caso de Rhea Bullos, una niña filipina que ganó tres oros corriendo sin zapatos.
Aquí, en Mente Mujer te compartimos qué pasó con Rhea y cuáles son los retos que siguen teniendo las niñas y mujeres en el ámbito del deporte.
¿Qué pasó con Rhea Bullos?
La historia de Rhea Bullos no es reciente. Sin embargo, el impacto que causa sigue siendo el mismo.
Y es que cuando la deportista filipina tenía 11 años de edad, el mundo la volteó a ver en el momento en que logró ganar tres medallas de oro en atletismo corriendo descalza.
Al no contar con los recursos económicos, Rhea puso unas vendas en sus pies, les dibujó un logo de una marca deportiva y así, emprendió carrera. ¿Los resultados? tres medallas de primer lugar en las pruebas de 400, 800 y 1, 500 metros.

Tras este acto de pasión deportiva, Rhea recibió el apoyo de algunas marcas y sobre todo, obtuvo el reconocimiento internacional. No obstante, su caso también hizo visible que las condiciones deportivas no son iguales para todos.
Rhea Bullos, la desigualdad y los retos en el deporte
Es verdad, Rhea Bullos es una historia de superación deportiva. Pero también hace visible la desigualdad desde distintas aristas.
En primer lugar, hay que resaltar la desigualdad económica. De acuerdo con datos del Banco Mundial, en Filipinas solo el 1% de las personas que más ganan representan el 17% del ingreso nacional. En contraste a esto, el 50% de la población con menos ingresos comparte el 14%.
En segundo lugar, se encuentra la desigualdad de género en el deporte. Aunque han habido grandes avances en materia, los retos no son pocos. Incluso, Naciones Unidas ha indicado que pese a que el deporte es un derecho humano, “todavía se constituye como un espacio en el cual se refuerzan estereotipos que reproducen desigualdades de género”. Esto se refleja en el acceso distinto a espacios, salarios desiguales y oportunidades no igualitarias para todas las personas.

Tomando en cuenta este panorama, lo que pasó con Rhea Bullos merece ser aplaudido, pero también abre la puerta a distintas preguntas. Una de las más importantes tendría que ser: si se pueden conseguir grandes cosas con pocos recursos, ¿qué tanto pueden lograr las niñas y mujeres en el deporte si se les apoya?