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Cuidar tu salud sexual es elemental para sentirte bien física y emocionalmente. Pero, ¿sabes qué es y cómo cuidarla?
Este 4 de septiembre, Día Mundial de la Salud Sexual, te explicamos qué conlleva el término de “salud sexual”, cuáles son tus derechos en materia y sobre todo, qué debes hacer para atenderla de forma segura y sin prejuicios. ¡Toma nota!
¿Qué es la salud sexual?

La Secretaría de Salud de la Ciudad de México ha definido a la “salud sexual” como un estado de bienestar físico y emocional que se relaciona con tu sexualidad. En ese sentido, involucra distintos puntos fundamentales como el conocer tu cuerpo y tener relaciones consensuadas.
Sin embargo, la salud sexual también es un derecho humano. De hecho, las autoridades mexicanas han publicado toda una lista de garantías en materia. Entre las más importantes destacan las siguientes:
- Derecho a decidir de forma libre e informada sobre tu cuerpo y sexualidad.
- Derecho a decidir con quién y en qué momento relacionarte.
- Derecho a la no discriminación.
- Derecho a recibir información veraz y actualizada.
- Derecho a la educación sexual integral.
¿Es lo mismo que la salud reproductiva?

Al hablar de salud sexual en las mujeres es inevitable que surja otro concepto fundamental: la salud reproductiva. Pero, ¿cómo?, ¿no son lo mismo?
Aunque ambos términos están íntimamente relacionados, la salud reproductiva —como su nombre lo indica— también involucra todo lo que tiene que ver con el sistema reproductivo y sus procesos. Precisamente por eso implica aspectos fundamentales cómo el tener la decisión de elegir si quieres tener hijos o no, cuántos y con qué frecuencia.
¿Cómo puedes cuidarla?

La Organización Mundial de la Salud (OMS) señala que la salud sexual debe tratarse con apego a los derechos sexuales de las personas. Sin embargo, de forma personal también puedes cuidar tu bienestar por medio de acciones como:
- Informarte adecuadamente: consulta fuentes oficiales para conocer enfermedades y riesgos relacionados con tu sexualidad.
- Investiga con especialistas cuáles son los métodos anticonceptivos que más te convienen según tus necesidades.
- Realízate revisiones periódicas: los chequeos son elementales para conocer tu estado de salud y prevenir enfermedades.
- No te olvides de los buenos hábitos: hacer ejercicio y tener una dieta equilibrada también mejora tu salud sexual.
¡Tu salud sexual es tan importante como la física o la psicológica, no la descuides!