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Tamara Klink se convirtió en la primera mujer latinoamericana en cruzar el Pasaje Noroeste, que va entre Groenlandia hasta Alaska, en solitario. A sus 28 años, también ganó el récord de ser la mujer más joven en lograrlo.
La brasileña cruzó 6.500 km a través del Ártico, en una ruta donde se unen océanos Atlántico y Pacífico, a bordo de un bote de vela de 10 metros de eslora, llamado Sardinha 2 (Sardina 2). Klink tardó dos meses en culminar esta travesía.
“Para mí es importante (navegar), porque mando un mensaje: persigan sus sueños… No me importa si soy la primera o la última (en llevar a cabo esta hazaña)”, dice Tamara Klink en entrevista con la agencia de noticias AFP.
A través de su cuenta de Instagram, Klink llevaba una bitácora digital en la que relataba cómo pasaba sus días. “Sin nubes, aparecen las auroras La noche es un espejo: esconde el mundo exterior y me deja solo con el mundo dentro – Me siento como un polvo perdido entre las estrellas, hasta que recuerdo quien me espera”, escribió el 13 de septiembre.

Travesía también alerta del cambio climático: Tamara Klink
Para la joven de 28 años esta travesía también la hizo preocuparse por el medioambiente y el cambio climático, durante su expedición sólo encontró hielo en el 9% de la ruta. Al comentarlo con científicos, la población local, cazadores y pescadores inuit (pueblo de las regiones árticas) pudo darse cuenta que el que haya cada vez menos hielo marino es una tendencia que va en aumento.
“El Paso del Noroeste ha cambiado mucho a lo largo del tiempo, antes era posible realizar esta travesía caminando por el mar helado. Después, solo los grandes barcos con rompehielos se aventuraban en viajes muy difíciles. Hoy, con el calentamiento global y la reducción del hielo marino, he podido realizar este viaje con un pequeño velero, un ejemplo real de este gran cambio en el planeta”, alertó Tamara Klink en entrevista con la revista “National Geographic”.
