Share This Article
Adhara Pérez no es solo una niña prodigio: es un símbolo de lo que significa desafiar los límites impuestos por género, neurodivergencia y desigualdad estructural. Con apenas 13 años y un coeficiente intelectual de 162 —superior al de Albert Einstein y Stephen Hawking—, ha hecho historia. Pues se hizo de un camino en áreas tradicionalmente dominadas por hombres: la ciencia, la tecnología y la ingeniería.

Diagnosticada con síndrome de Asperger a los tres años, Adhara Pérez enfrentó burlas y exclusión en el sistema escolar tradicional. Pero lo que muchos vieron como una barrera, se convirtió en su mayor fortaleza: su neurodivergencia potenció una forma única de aprender, razonar y crear. A los cinco años concluyó la primaria, a los seis la secundaria y a los siete el bachillerato. A los once, se convirtió en la persona más joven en México en obtener una maestría en Ingeniería Industrial con especialidad en Matemáticas por el IPN.
| ¿Qué es el síndrome de Asperger?
En un país donde las niñas aún enfrentan barreras para acceder al conocimiento científico, su historia destaca como una muestra de que el talento florece cuando se cultiva con inclusión y respeto.
Ciencia con propósito y empatía
Pero los logros de Adhara no terminan en los títulos. También ha desarrollado una pulsera inteligente capaz de detectar convulsiones en personas con epilepsia, una invención motivada por su interés en usar la tecnología para mejorar vidas. Es autora del libro No te rindas, donde comparte su experiencia como niña autista y genio, desafiando los estigmas que aún pesan sobre las infancias neurodivergentes.

A través de su fundación “Adhara Cosechando Estrellas”, impulsa a niñas y niños con autismo a involucrarse en la ciencia, creando espacios donde la empatía y el conocimiento se entrelazan.
Adhara Pérez: referente femenino en la ingeniería y la tecnología
En campos como la ingeniería, donde las mujeres siguen siendo minoría, Adhara representa una ruptura de paradigmas. No solo ha sido reconocida por Forbes como una de las 100 mujeres más poderosas de México, sino que ha recibido homenajes del Senado por su impacto social. Sueña con ser astronauta y estudiar Astrofísica en la Universidad de Arizona. Aunque enfrenta retos económicos y burocráticos, su historia demuestra que la pasión por la ciencia puede más que cualquier obstáculo.
Adhara Pérez no solo desafía estereotipos: los derrumba. Su vida es una prueba de que las niñas —incluidas aquellas en condiciones de desventaja o neurodivergencia— pueden ser protagonistas de la innovación. En un mundo que aún subestima a las mujeres en la ciencia, ella brilla con fuerza propia, abriendo camino para que muchas más lo sigan.
Sigue leyendo:
| Beba Linaro y su iniciativa para salvar a animales tras cierre de zoológico
| Foro de las mujeres en el Paradeporte de las Américas: todo lo que debes saber